Boca Juniors y River Plate igualaron hoy en un gol en un clásico que no respondió a lasexpectativas y en el que los dos equipos dejaron expuestas las debilidades que los tienen lejos dela punta en el torneo Clausura.
Había sacado ventaja Boca, con un zurdazo de Martín Palermo, habiendo hecho muy poco y pocosminutos después empató River, con un tiro libre de Marcelo Gallardo, que a su turno tampoco habíapuesto de manifiesto méritos para justificar una victoria.
Ni siquiera hubo valores individuales que disimularan las carencias estructurales de los dosy apenas puede mencionarse la seguridad de Juan Forlín por el lado de Boca y la pujanza de OscarAhumada en la línea de volantes de River.
Por el lado del equipo de Carlos Ischia el desorden fue lo más manifiesto y la ausencia desu conductor natural, Juan Román Riquelme, se hizo muy evidente, en tanto que River no tuvo enGallardo el líder que necesitaba, más allá del estupendo tiro libre con que igualó el marcador yFabbiani, el otro hombre que se había hecho notar en los últimos tiempos pasó totalmenteinadvertido hasta ser reemplazado.
La característica dominante del primer tiempo fue la confusión porque ninguno de los dostuvo el hombre que le diera prolijidad al armado e hiciera la pausa y que hiciera correr la pelotacon precisión y sentido de profundidad.
Comenzaron a ritmo frenético. A los 2 minutos Fabbiani cabeceó desviado un tiro libre deGallardo y de inmediato boca tuvo su mejor oportunidad a l habilitar Palermo a Gaitán, que abriópor izquierda y remató pero al cuerpo del arquero vega.
Boca intentó ser más ofensivo y sus jugadas mejor concebidas las produjo Palermo tiradoatrás, en función de pivote, pero nadie ocupó su lugar en el área.
River comenzó con dos líneas de cuatro, Gallardo muy tirado a la izquierda y Fabbiani yFalcao lejos de los volantes. El juego se equilibró cuando gallardo pasó a jugar más suelto perotampoco River tuvo limpieza de maniobra cuando quiso ser ofensivo.
Poco a poco fueron entrando en fricciones e infracciones que deslucieron aún más el juego yBoca tuvo dos seguidas. A los 34, Battaglia tomó un despeje como venía y su remate fuerte se desvióen Villagra y se fue muy cerca por sobre el travesaño.
La otra a los 37 con un contraataque que armó Gaitán sobre la derecha, que culminó concentro para palacio pero el cabezazo del delantero fue muy débil y a las manos de Vega.
El segundo período comenzó tal como había terminado el primero, entre roces y discusiones,con nada de fútbol.
A los 14 minutos, Boca encontró el gol en una maniobra extrañamente coordinada para lo quefue el partido, ya que Cáceres salió muy bien desde el fondo con pase a Palacio, quien desde laderecha tocó hacia el medio y Palermo, con el poder de gol de siempre más la sapiencia que dan losaños, hizo una pausa, se acomodó y sacó un zurdazo al palo derecho que venció a Vega.
Era la oportunidad para que Boca se tranquilizara pero eso no ocurrió.
Y River, obligado por las circunstancias por primera vez en la tarde salió a buscar en camporival con alguna decisión. Así fue que a los 23 encontró la posibilidad con un tiro libre cerca dela medialuna y Gallardo, esta vez sí dio muestra de su clase y con un esplendido derechazo dejó sinposibilidades a Abbondanzieri.
Boca sintió el impacto, nunca más se armó en ofensiva y River tuvo la única oportunidadclara en lo que quedó del partid, a los 33 minutos cuando un toque recto de Buonanotte encontró muymal parado al fondo local y Falcao quedó solo, pero ante la salida de Abbondanzieri definió muy malcon un remate totalmente desviado.
En los últimos minutos, River dio claras muestras que el empate no le caía mal y Boca noencontró ninguna fórmula para inquietar a Vega.
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