El Milan ya se había coronado campeón una semana antes pero el sábado se dio el lujo de festejarlo junto a su gente. Además de la goleada frente al Cagliari por 4-1, la celebración tuvo un condimento especial.
El volante ghanés Kevin-Prince Boateng imitó, lookeado y todo, los bailes de Michal Jackson en un escenario especialmente montado en el centro de la cancha.




