En Old Trafford, el "teatro de los sueños", Los Pumas vivieron una verdadera pesadilla en su primera presentación del año, en la quefueron claramente superados por Inglaterra por 37-15. Salvo en los minutos iniciales delencuentro, el conjunto argentino no tuvo respuestas frente a un "Equipo de la Rosa" conformado pormuchos suplentes, que, sin hacer demasiado, lo dominó, sobre todo en la segunda mitad. Y si nomarcó una mayor diferencia, fue por sus propias imperfecciones.
Los Pumas cometieron los mismos errores de la temporada pasada: de manejo con la pelota enlas manos, fueron muy lentos para limpiar la pelota en los rucks y cometieron muchas infraccionesante un equipo que utilizó bien el pie, tanto para buscar los postes como para situar el juego enterreno ajeno a través de penales.
Juan Martín Hernández, autor de los 15 puntos del equipo que conduce Santiago Phelan, fue lo másrescatable de una escuadra que, salvo en el inicio del partido, nunca encontró el rumbo. Dentro deun desarrollo muy desordenado, Inglaterra sacó ventajas a partir de su mayor prolijidad en laprimera parte. Por momentos tuvo buen control de pelota jugando corto con los forwards, Andy Goodey Danny Care fueron profundos con sus patadas tácticas, y en general cometió pocasinfracciones.
Los Pumas no dispusieron de menos pelotas que su rival en esa etapa, pero las mismas fueron demenor calidad, porque los pocos lines que tuvieron no fueron plataforma de lanzamiento de ataques;se falló en los rucks, desde donde la ovalada emergió muy lenta; y Nicolás Vergallo no fuepunzante, aunque en su descargo hay que decir que no tuvo pelotas muy claras para intentar lanzar asus compañeros.
Lo mejor de Los Pumas en esa etapa pasó por los kicks tácticos de Hernández y por la presiónejercida tras cada salida ejecutada desde media cancha. A partir de pelotas recuperadas segeneraron las mejores acciones y de ellas surgieron la posibilidad de que Hernández marcara un dropal minuto (tras una pelota robada en el line) y de que el mismo apertura concretara dos de los trespenales que ejecutó.
Inglaterra, más sólido en sus movimientos ofensivos, se vio favorecido por la cantidad depenales generados por los albicelestes, que o bien le permitieron sumar a través del pie de Goode obien ganar una buena posición para atacar desde terreno rival.
Y además, en la mejor jugada de ese segmento, anotó un try a través del debutante Matt Banahan,quien culminó una buena maniobra iniciada por los forwards y continuada por los backs, que lepermitió a los ingleses sacar una buena diferencia que luego, al cabo de los 40 minutos iniciales,fue de 10 puntos (19-9).
En el segundo tiempo Inglaterra fue más sólido. Cometió algunos errores en el inicio que lepermitieron a Los Pumas quedar a tiro de try convertido sobre los 11 minutos, pero despuéscontrolaron el juego durante casi media hora y capitalizaron el desconcierto de los jugadoresargentinos.
Los Pumas recién tuvieron pelotas para atacar en los cinco minutos finales, cuando los inglesesya se imponían 32-15, y no sólo desperdiciaron las pocas chances que tuvieron, sino que permitieronque Delon Armitage, figura junto a Banahan y Goode, rematara el partido en un contragolpe digno delescenario del juego (la cancha del Manchester United), ya que nació de previas patadas de Goode yMark Cueto.
Para Los Pumas fue un mal inicio de año, que podrán recompener en una semana cuando ambosequipos se vuelvan a enfrentar en Salta. Pero para que ello suceda tendrán que afinar muchosdetalles.
Fuente: DyN




