Messi: te amo, te odio, dame más...

La periodista escribirá para 4-4-2, el sitio deportivo que lanza Perfil.com por el Mundial. Aquí, su primera columna.

24-08-2026 | 11:23

Sólo el amor y el fútbol me provocan ciertas sensaciones. Una exaltación que te inutiliza elintelecto y te agita y te hace subir como un fuego a la cara. Y necesito que eso me pase, y quieromás. Pero yo no veo el fútbol como los hombres. Hasta hace poco me castigaba por eso ydecía que no entiendo una pepa, que me callo la boca.

Un ejemplo: termino de ver el partido del Real versus el Barcelona que twitteo en vivo minuto a minuto porque mucha gente no tiene Direct TV. Yo que me regodeocuando lo veo mover la pelota a Ronaldo como si volara 3 centímetros sobre el césped escucho aVarsky lapidario: "Ronaldo tuvo un papel secundario, dejó seriamente comprometida su reputación".Pero si tuvo la pelota, intentó jugadas, fue al arco. Me calentó... Definitivamente no entiendonada. ¿Y si simplemente lo veo distinto? ¿No tengo derecho? A mí no me alcanza que Messi haga trestoques y de esos uno sea gol porque tiene asistencias de monstruos futbolísticos. Piqué y 10 más,como diría un amigo. Efectividad, efectividad, efectividad… Sí, ya sé... yo también quiero goles.

Vamos al caso dos: Alemania 2006, Pekerman lo saca a Riquelme en el partido con Alemania y pone aJulito Cruz. (déjà-vu de Passarella sacando a Batistuta en el partido frente a los ingleses de Francia'98) Se me ocurren adjetivos inspirados por el azufre tribunero que ustedes hombres queridosusarían para las mujeres en un ataque de machos. Bueno, ese día que lo sacan a Riquelme, algunosfestejaban. Por todos los sentidos y el común sobre todos ellos: ¿vos sacás a tu número 10 frente alos alemanes que juegan como máquinas sin alma y te hacen goles mecánicos de cabeza y te ganan unMundial? Pedile a Dios ahora que te saque un gol de una pelota parada. Pero bueno, Pekerman lo hizoy yo creo que ése fue el error trágico de otra copa perdida. En aquellos días, mientras el rugidopopular condenaba a Riquelme por "jugar hacia atrás" -cosa que la Selección siguió haciendo luegode que Román se fuera, hagamos memoria- yo tenía otra teoría. Si vos tenés equipos muy físicos y muy rápidos como losingleses y los alemanes ¿no está bueno alguien que imponga otro ritmo desde el juego fino? Si a lostipos la quietud de un segundo los va a desconcertar porque no saben jugar en otro tiempo que nosea el de ellos. Sigo convencida y vos por ahí me estás mandando a lavar los platos. ¿Y sabés queno los lavo casi nunca?

Enojáte pero veo fútbol y me encanta. Te lo digo para seducirte, nunca te provocaría. Sóloquiero que me sigas leyendo. Ahora bien, no me voy por las ramas. Lo que quiero decir en definitivaes que mis teorías del fútbol no son una enciclopedia táctica ni un manual de estadísticas. Soninutición pura y con pollera. No me pidas lo que no te puedo dar pero quedáte tranquilo que vas atener cositas novedosas. Lo que quiero decir es que puede ser tan válido lo que yo digo como lo quevos decís con la autoridad de tus pantalones. No me banco que las mujeres no hablen de fútbol y poreso no sólo hablo sino que también escribo. Sabelo. De los ensayos y columnas periodísticas salté aeste monólogo botinero por pura pasión.

Y con la pasión precisamente tiene que ver mi mayor preocupación de cara a Sudáfrica 2010. Estoy indignada con Messi. Creo que si no se destapa en el Mundial va a ser elprimer jugador bipolar de la historia. Y eso por ser gentil. Luego de verlo convertir 20 goles endos semanas y contar como los pobres los dos goles (y uno de penal) que hizo en todo el año para laSelección, me sublevo. Lo veo corriendo desde la mitad de la cancha, haciendo despliegue individualde top model en tapa de Vogue y no me vengan con que eso tiene que ver con Guardiola y sumaravilloso equipo. Ya sé que en Argentina somos un amasijo de estrellas individuales y que comoequipo nos estrellamos. Y ya sé que eso nos pasa como país. Ya no me como más que Messi acá notiene quien lo acompañe y que el equipo debería jugar para él. Ya no me como más que acá Messi nojuega feliz. Soy mujer y desconfiada. Para mí, vino a jugar sin ganas, cuidándose del rasponcito. Ypensar que Maradona se infiltraba sólo y a lo carnicero para jugar, y que El Bati metió goles a lo guapo con o sin Copa del Mundo. Yo no le pido que haga eso perodame más…, un poquito más. Si esto fuera amor ya lo habría dejado. ¿Y si es cuestión de amor?¿Y si el tipo no siente la camiseta argentina? A un hombre no lo podés culpar si te deja de querer.Eso lo aprendí. Podés llorar, podés revolcarte, pero al final lo tenés que aceptar y bancarte quepase delante tuyo con la otra novia. Eso me pasa con Messi. Ahora lo entiendo. Es despecho.Despecho de novia abandonada. ¡¡¡Pero la novia es la camiseta argentina por Dios!!! Que lodespierten, que le digan, que le expliquen, que la gloria más grande en el fútbol tiene linajetelúrico. Que un Mundial no lo ganás como expatriado. Que si no se enamora de la celeste y blancala otra le va a terminar metiendo los cuernos. O que se nacionalice español. No choice. Messi, corazón, te amo, te odio, dame más. Ya no hay excusas.

(*) periodista y conductora. Será columnista de 4 4 2, el sitio deportivo de Perfil.com duranteel Mundial.

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