La cara parece un catálogo de marcas y cicatrices. Los músculos no son el sueño dorado de cualquier escultor pero están. El torso, una barcaza sin trazos económicos. La voz es acorde al tamaño de su cuerpo. Es muy fácil comprender que esa espalda tan ancha vaya arrojando a la par palabras tan rústicas y simpáticas. Pero si hay algo realmente impar debajo de esa mascara gigante es la personalidad, que no pierde alegría aun bajo los rigores de la fama. Y el ingenio. Y las frases célebres rematadas con el “culeao” tan propio de los cordobeses. Y el descomunal crédito que Fabio “la Mole” Moli se ha concebido a sí mismo después de reconquistar la corona argentina de los pesados ante Lisandro Díaz el domingo pasado, en la que era en un principio, sólo en un principio, su última pelea como boxeador profesional.
Moli: "Ya soy más popular que el culeao de Bonavena"

Temas
También en Perfil

Horóscopo de hoy 28 de octubre de 2026: signo por signo, qué dicen los astros

Polémica en las redes por el axolote que Lilia Lemoine tiene como mascota

Grizzly: Fiat prepara un nuevo SUV coupé para 2027, pero no reemplazará de inmediato al Fastback

Cejas ultrafinas y arqueadas: la tendencia para lograr una mirada impactante
