Si existe un evento deportivo que representa mejor que ninguno el capitalismo, ése es el Super Bowl, la final de la National Football League (NFL) que hoy se disputaen la ciudad de Tampa, Estados Unidos. Esasí porque cristaliza a la perfección la afirmación "el tiempo es dinero". Cada minuto valemillones. Para ser exactos, los 30 segundos de publicidad se cotizan a 3 millones de dólares,incluso más caros que el año pasado, cuando salían 2.7 millones.
A pesar de ello, el Super Tazón, como se lo conoce en su versión castellanizada, no haquedado exento de la crisis financiera internacional. Un indicador de ello es que aún se consiguenentradas a horas del puntapié inicial, algo impensado en la edición pasada. Otro dato que General Motors cancelólos coches de cortesía para invitados famosos y que las revistas Playboy y Sports illustrated han preferido no organizar fiestas privadas como en edicionesanteriores.
Es más, la firma PricewaterhouseCoopers, que hace poco realizó una encuesta en la que demostró la pérdida de confianza de los CEOs a nivel mundial,predijo que los fanáticos gastarán en Tampa cerca de 150millones de dólares en todo lo relacionado al Super Bowl, un 22.3% menos que en2008, cuando se disputó en Glendale, Arizona, según informa eldiario Los AngelesTimes.
Pero más allá de la crisis, la final se vive como un verdadero feriado nacional. El eventoserá transmitido a más de 200 países, en 32 idiomas, y se calcula que generará más de mil millonesde dólares. Una verdadera fiesta del deporte norteamericano con llegada mundial.
La paradoja de Obama. Además, según marca la historia, del resultado del Super Bowl 43° dependerá si lasbolsas del mundo suben en 2009 o continúan su desplome. Las estadísticas, indica el sitio elEconomista.es, señalan que si un equipo de la ConferenciaNacional -en este caso los Arizona Cardinals- se lleva el trofeo, los mercados bursátiles ganarán dinero enlos próximos 11 meses. No ocurrirá lo mismo si se corona uno de la Conferencia Americana -como sonlos Pittsburgh Steelers.
Vaya ironía, el favoritos de todos es el equipo de los Steelers,del cual es hincha el flamante presidente Barack Obama, que se pronunció a favor de ellos. "Soy fan de los Steelersdesde hace tiempo", dijo y explicó que el propietario del team de Pittsburgh le brindó un "apoyo extraordinario" durantela campaña electoral. Obama seguirá hoy el partido desde el auditorio de la Casa Blanca, junto a 15congresistas -demócratas y republicanos- que él mismo invitó para la ocasión.






