Entre lágrimas y acompañado de su esposa, familiares y amigos más cercanos, Oscar de la Hoyaanunció su retiro de los cuadriláteros, tras una fructífera carrera de 17 años en la que amasó unafortuna y el cariño irrevocable de su fanáticos. "Luego de pensarlo largamente, y consultarlo conmi familia y amigos, he llegado a la conclusión de que me retiro como peleador, pero no del boxeo",dijo de la Hoya en rueda de prensa realizada en una concurrida plaza de su ciudad natal, LosAngeles.
De la Hoya, de 36 años, abandona los guantes con record de 39 victorias y seis derrotas, 30 de esos triunfos por nocaut, tras haber ganado el título olímpico deBarcelona-1992 y 10 campeonatos mundiales profesionales en seis categorías diferentes, desde las130 a las 160 libras.
"Mi carrera ha estado llena de magia (...) y estoy eternamente agradecido de todas las personasque la hicieron posible", reconoció el hombre al que el mundo bautizó como el Golden Boy (Niño deOro), por su carisma y las millonarias bolsas que ganó.
Nacido en el este de Los Angeles en el seno de un humilde hogar de inmigrantes mexicanos, de laHoya logró asentarse por igual en la fanaticada estadounidense como en la de habla hispana, dándoleal boxeo una connotación de espectáculo televisivo nunca antes alcanzada.
Su popularidad le hizo el boxeador que más altos ingresos alcanzó en la historia del deporte,sin ser un peso completo, recaudando más de 696 millones de dólares en 19 carteleras por el sistema de PPV (pague por ver)."Creo que el verdadero significado de mi carrera no estaba en ganar o perder, sino en el don decompartir mis peleas con todos ellos, como nunca imaginé que significaría tanto para tantos",subrayó.
Su última pelea fue contra el filipino Manny Pacquiao, quien le derrotó por nocaut técnico en eloctavo asalto, el pasado 6 de diciembre en Las Vegas (Nevada). "En esa pelea me dí cuenta que ya notenía los reflejos ni la potencia acostumbrada, y eso me (llevó) a tomar esta decisión", añadió Dela Hoya, que estuvo acompañado en la tribuna por su esposa Milly Corretgé, el alcalde de LosAngeles, Antonio Villaraigosa, y su padre Joel de la Hoya, quien le inició en el boxeo a la edad decinco años.
En realidad, el declive boxístico del Golden Boy comenzó la noche del 18 de septiembre de 2004,cuando perdió por nocaut ante el estadounidense Bernard Hopkins. Desde entonces encajó derrotasante Floyd Mayweather y Pacquiao, y victorias ante el nicaraguense Ricardo Mayorga (nocaut en elsexto) y el norteamericano Steve Forbes (decisión).
"Desde hacía un tiempo me daba cuenta que ya no tenía el mismo empuje para entrenar, me costabalevantarme en las mañanas para hacerlo. Los años no pasan por gusto", indicó de la Hoya. Lasuperpelea contra Mayweather, el 5 de mayo de 2007, ostenta el record de más ventas de PPV de todoslos tiempos, llegando a 2.4 millones de hogares, además de la taquilla más alta de la historia,con los 19 millones que pagaron en total los fanáticos para presenciar el combate en la arena delhotel-casino Mandalay Bay de Las Vegas.
En el 2002 fundó su empresa promotora de boxeo Golden Boy Promotions (GBP), en la actualidad laprincipal promotora pugilística de Estados Unidos. Además de su logros dentro del ring, De la Hoyase ha convertido en baluarte de la comunidad angelina, por sus numerosas obras de caridad. "Siempretengo presente aquellas palabras de que 'mientras más tengas, más tienes que dar", subrayó el ahoraex boxeador.






