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Twitter, esos 140 caracteres en los que los deportistas se sacan la careta

La red social de microblogging tiene cada vez más jugadores entre sus adeptos. Vida íntima, confesionario y hasta críticas a compañeros.

06-10-2026 | 13:47

En Twitter, Juan Martín del Potro festejó haber quedado cuarto en el ranking por primera vez ensu carrera, Thierry Henry se disculpó por la mano que derivó en el gol que le dio la clasificacióna Francia para Sudáfrica 2010, Emanuel Ginóbili anunció su paternidad, el ciclista Lance Armstrongcriticó a su compañero de equipo Alberto Contador, Ron Artest (alero de los Lakers) publicó sunúmero de celular para que lo llame quien quiera y Kaká saludó a Robinho por su regreso al fútbolbrasileño con gol incluido. En Twitter, Andy Murray se mostró preocupado por el rendimiento de susjugadores en el Fantasy de la liga inglesa (algo así como el Gran DT), Fabricio Oberto puso unprograma de radio y Dwight Howard (pivote de los Magic) se fotografió mientras desayunaba, para queel mundo observara los diez platos con diferentes comidas que decoraban su mesa una mañanacualquiera. Para dar constancia de que no era broma, se fotografió una segunda vez, pero ésta conlos platos vacíos. En Twitter, el DT Vanderlei Luxemburgo, en ese momento a cargo del Palmeiras,criticó la falta de profesionalismo del delantero Keirrison –estaba siendo negociado alBarcelona– y a los pocos días fue despedido, y Andy Roddick confesó sentirse excitado por laprovocativa aparición de su esposa, Brookling Decker, en la tapa de Sport Illustrated. En Twitter,un personaje que se hizo pasar por columnista del Dallas Morning News (y que se autodenominabaGerry Fraley), predijo la muerte de Chris Henry, jugador de la NFL, y doce horas más tarde Henryapareció muerto en una supuesta disputa doméstica. El caso paralizó a Estados Unidos.

Todo esto y mucho más sucede en Twitter, la red social de moda que cada vez capta másdeportistas y que se ha convertido en un fenómeno mundial incontrolable. Tan incontrolable queasusta. El principal anuncio que hizo el COI (Comité Olímpico Internacional) de cara a los JuegosOlímpicos de invierno de Vancouver que empezaron el viernes, fue que los deportistas, gracias aDios, iban a poder twittear durante su estadía en la cita canadiense. Tema de estado resuelto.

Vicio. Aunque suene absurdo, este servicio de microblogging que tiene menos decuatro años de vida despierta adicción en sus usuarios. Sobran ejemplos: el tenista estadounidenseJustin Gimelstob no pudo controlarse y durante un partido de dobles junto a su compatriota JesseLevine en el torneo de Newport, posteó. Fue en un descanso del segundo set y gracias a lacolaboración de una niña alcanzapelotas. Luego, con la victoria consumada, se fotografió con sucompañero y volvió a publicar. Charlie Villanueva, estadounidense de nacimiento, dominicano poradopción, se aisló de sus compañeros y de su entrenador en el entretiempo de un encuentro de la NBAentre Milwaukee Bucks y Boston Celtics, disputado en marzo pasado, y escribió: “En elvestuario, a escondidas para escribir en Twitter. El partido está empatado al descanso. Elentrenador quiere más intensidad y tengo que ‘espabilar’”. Fue multado. Es más,la liga censuró, tiempo más tarde, todo tipo de publicación 45 minutos antes y 45 después de cadajuego. Increíblemente, y para confirmar esto de las adicciones, otro jugador de los Bucks, elnovato Brandon Jennings, quebró la regla y publicó después de un partido. También fue multado. Locurioso es que muchos no toman dimensión de la popularidad del sitio e ignoran posiblesrepercusiones. Michael Beasley (alero de Miami Heat), por ejemplo, destruyó a su entrenador despuésde una derrota de su equipo, ante Portland: “Spoelstra ataca de nuevo. ¿Por qué quitar aBeasley y hacerle las cosas más difíciles a Dwyane (Wade)? ¿Por qué Spo? El necesitaba ayuda paracerrar el juego, ¿y le ponés una losa encima?”. Lo de la losa lo dijo por Udonis Haslem,quien ingresó en su lugar. La polémica desatada casi genera que lo suspendan de la franquicia.“Por mí, que mis jugadores pongan lo que quieran. Yo todavía estoy en el fax. Mando faxes ycartas. Algunas veces mi hija mira mi celular y ve que tengo sin abrir mails de navidadespasadas”, opinó con humor Gregg Popovich, DT de Manu en los Spurs.

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