Por lo general, el superclásico –los clásicos en general– siempre muestra contrastes. Uno que llega bien, otro mal. Uno que juega lindo y otro que es efectivo. El de hoy, a diferencia de lo habitual, tiene la particularidad de que los dos equipos vienen con la flechita para arriba. En alza. Verde positivo. Es cierto que Boca está peleando todo (tabla anual, Clausura, Copa Argentina y Sudamericana) y que River solo busca el Clausura, pero los dos tienen argumentos de sobra para ganar el duelo de esta tarde en la Bombonera.
Sin embargo, el recorrido en este 2026 sí fue distinto. Boca sueña con la Cuadruple Corona y River busca cerrar un año que fue una pesadilla: eliminaciones tempranas en Copa Sudamericana y en la Copa Argentina, frustración por el fallido paso de Coudet en el banco, y sin chances en la anual.
De todas maneras, los dirigidos por Leo Ponzio consiguieron cierta regularidad en las últimas fechas y ahora llegan con confianza. El final es abierto.









