Las primeras imágenes de una película pueden ser ilustrativas de lo que vendrá. Así, lejos degenerar precoses sentencias terminales o desesperanzadoras, las primeras señales dadas por elflamante ministro de Economía dejaron un sello y fueron delineando entre empresarios algunas señas,virtudes y estigmas que pueden teñir los futuros pasos de su gestión.
“ No creo que Boudou tenga un margen de autonomía mucho más grande que el que tenían susantecesores en el cargo”, dispara un empresario influyente off the record. Y agrega: “La impresión que vende él es que tiene todo controlado ylo maneja. No puede hacer otra cosa. Pero creo que nació con la mano atada”. Para aseverar ese apresurado diagnóstico,compartido por algunos otros colegas, se basa en las medidas adoptadas en el INDEC.
En torno de ese organismo se lograron consensos de sectores disímiles. Lo que finalmente seejecutara respecto de ese tema, creen algunos, iba a dar un “panorama” sobre la“autonomía del ministro”. Y esos gestos esperados no ocurrieron. O, más bien, fueron “cambios insuficientes”, afirma una alta fuente del mercadofinanciero. “Tenía la posibilidad de dar una buena señal, pero por ahora no lo hizo.Igualmente hay que darle cierto crédito y esperar qué resuelve respecto de otros temas importantes,como el financiamiento”.
Es que la idea que prolifera de parte del sector empresario dice que, muy a pesar de susintenciones iniciales, el ministro no puede deshacerse del secretario de Comercio Interior, GuillermoMoreno, y tuvo que ceder terreno ante un respaldo férreo de Néstor Kirchner para uno desus laderos fieles e históricos. Y eso le limitó una entrada triunfal como se esperó en unprincipio. La resolución al tema, algo que no permitía más demora, tuvo que ceñirse a “cuestiones de maquillaje”, como un cambio en el organigrama delMinisterio de Economía –ponerlo debajo del ala de Boudou- crear una figura de un directortécnico –Norberto Itzcovich, que responde a Moreno- y la formación de consejosasesores.
La nota completa, en la edición de la Revista Fortuna que sale mañana.




