Los bancos no fueron diplomáticos ni suaves con el gobierno argentino. En México, el Institutode Finanzas Internacionales (IIF) emitió un comunicado contundente contra Argentina, Venezuela y Ecuador. En el mismo estimó que esos países crecerán menosque el promedio de América Latina y enfrentan riesgos inflacionarios en 2010.
"Francamente no han seguido las políticas macroeconómicas balanceadas y ortodoxas, suspolíticas populistas han alejado el capital privado y no tienen acceso al capital de los mercadosglobales", dijo en conferencia de prensa Frederick Jaspersen, director para Latinoamérica de IIF.
En el caso de Argentina, el centro de estudios pronosticó un incremento de la inflación de cerca del 28%, mientras que para Venezuela será de 45%. Estimaronademás que el dólar estrá a $4,20 a fin de año.
El IIF consideró que América Latina crecerá en promedio 4,8% este año y la expectativa bajará a3,7% en 2011 debido a que se espera que los países desarrollados retiren sus políticas de estímulosfiscales y se incrementen las tasas de interés.
"Hay preocupación por sus circunstancias fiscales, la insuficiencia de datos, la falta de un mecanismo de consultas con el FMI y su actitud frente a losacreedores externos que debería basarse en la confianza, cooperación y buena fe", señaló CharlesDallara, director del IIF, sobre el presente argentino, según informó Ámbito Financiero.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé hasta ahora un crecimiento de3,7% para la región. El organismo dividió sus pronósticos para América Latina en dos grupos.Brasil, Colombia, Chile, México y Perú están entre las naciones que tendrán un crecimientoeconómico de entre 5% y 6%, en tanto que Argentina, Venezuela y Ecuador se ubicarán por debajo del 3%, añadió Jaspersen,según informó AFP.
El primer grupo ha implementado políticas económicas prudentes y ortodoxas, así comoreformas que atraen capitales y tienen la "característica distintiva de tener acceso a los mercadosglobales de capital", dijo de su lado Dallara. Este consideró que aunque América Latina se recuperade manera firme, los gobiernos deben enfocarse en nuevos retos para sostener el crecimiento queimplicarán ajustar los estímulos monetarios para obtener credibilidad.







