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Cómo será la economía del BCRA-K

El conflicto por Redrado y las reservas alteró los pronósticos optimistas para 2010. Por qué se prevé mayor presión cambiara y suba de precios. El fantasma de los '80.

07-10-2026 | 02:03

Ya nadie se asombrará de que un nuevo BCRA, conducido por el radical devenido K Miguel Pesce, sea más dependiente del poder K que lo que ya erahasta ahora el propio Martín Redrado al mando. Es probable, entonces, que pasemos de un estado enel que la conducción del Central complacía las decisiones de Néstor Kirchner poniendo la entidad alservicio del modelo kirchnerista, a un estado en el que la autoridad monetaria sea conducida por Néstor Kirchner. La diferencia no esmenor cuando se considera que la lógica del poder K parte de la sumisión que se logra a partir delmanejo de la caja, manejo del cual el zarpazo a las reservas, parece como la frutilla del postre en una serie dedecisiones equivocadas cuyos hitos fueron la intervención del INDEC, la crisis del campo, el modoen el que se nacionalizó el sistema de las AFJP y la avanzada kirchnerista post-derrota electoralde junio que ignoró el resultado.
Hoy, la situación exhibe, de un lado, al kirchnerismo que es capazde entender a las reservas como un botín de guerra y, por lo tanto, susceptibles de serutilizadas para su causa. Del lado opositor, se teme a las condiciones con las que se encontrará en2011 un nuevo gobierno si el kirchnerismo logra avanzar con sus “proyectos” y amplía sumargen de apropiación de las reservas para financiar, así, un fin de ciclo que se intuye turbulento y que, si bien aún es prematuro caratularcomo caótico, puede derivar en un increscendo nada alentador. De este modo, la lógica delkirchnerismo construye un discurso en el que la acumulación de reservas ha sido un logro casipersonal del Gobierno y, por lo tanto, disponer de esos fondos debería no ser más que un trámitebancario. En este sentido, no debería descartarse que en la cabeza de Néstor Kirchner haya rondadola idea de avanzar sobre las reservas a tal punto de dejarle al próximo gobierno el mismo nivel que élheredara del gobierno de Duhalde en mayo de 2003 (unos u$s 12.000 millones).
La nota completa, en la última edición de la Revista Fortuna.

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