Ayer la ministra de Industria Déborah Giorgi llamó a más de 20 empresas locales para pedirles que dejen de importar insumos y productos del Reino Unido.
Desde su cartera se aclaró que era para equilibrar la balanza comercial con ese país. Aunque nadie desconoce las tensiones entre Buenos Aires y Londres que se han incrementado en las últimas semanas, de cara al 30º aniversario de la guerra de Malvinas.
La justificación de la medida desde fuentes oficiales puso el asunto negro sobre blanco: “Es fundamental que Argentina pueda determinar quiénes son sus socios comerciales estratégicos y, en ese sentido, el Gobierno también da una señal para quienes todavía utilizan al colonialismo como una forma de acceder a los recursos naturales ajenos”.









