A principios de este año, y sobre todo antes de las elecciones legislativas de junio, muchosconsultores privados pronosticaban que el dólar podía alcanzar los $ 4,20 a fines de diciembre.Pero la mejora del contexto internacional y una desaceleración de la fuga de capitales luego del resultado electoral hicieron querevieran sus estimaciones levemente a la baja. Ahora, la mayoría espera que el dólar cotice a $ 4,05 al finalizar el año, y que a ese valor llegue acuentagotas.
La semana pasada, el dólar cerró a $ 3,84 para la venta en bancos y casas de cambio, sostenidopor las compras de divisa del Banco Central para recomponer las reservas internacionales luego delpago que hizo el lunes pasado del BODEN 2012. De concretarse el escenario más probable para losconsultores, el peso experimentará una devaluación sólo gradual, que acumulará 5,5% en los próximoscinco meses. Se trata de un rendimiento que casi empata el de los plazos fijos a 30 días, querinden entre 10% y 12% anual en pesos.
Las reservas internacionales en poder del BCRA, de las cuales US$ 1.548 millones fueron usadaspara el pago de vencimientos del BODEN 2012, ascendían el viernes a US$ 44.600 millones, según elúltimo informe del organismo. Se trata de un poder de fuego suficiente para seguir marcando lacancha en el mercado.
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