La actividad industrial siguió moderando su ritmo de caída en julio, y se retrajo 9,4% respecto a igual mes de 2019, en tanto que registró un repunte de 1,7% en relación a junio, según el relevamiento del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres.
Así, la producción fabril mostró también una recuperación más tenue de la que había exhibido en junio cuando había registrado un crecimiento de 7,4% en la medición desestacionaizada contra mayo, debido a un endurecimiento el mes pasado de la cuarentena en la zona del AMBA.
De acuerdo al sondeo, la producción industrial acumuló en los primeros siete meses del año una contracciónde 11,5 % interanual.
La consultora señaló que en julio “se observaron resultados dispares en la industria, así, algunas ramas industriales continuaron mostrando una débil recuperación, aproximándose de a poco a los niveles de producción previos al impacto de la pandemia".
Entre estos sectores, el informe remarcó el caso de la industria automotriz, que evidenció una baja interanual de 1,5% luego de las caídas de 100%, 84,1% y 34,5% exhibidas en abril, mayo y junio respectivamente.
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En cambio, la consultora resaltó que rubros “que mostraban una mayor recuperación durante junio aceleraron nuevamente su caída, como el caso de los minerales no metálicos y del rubro alimenticio, empujado principalmente por una fuerte contracción del complejo oleaginoso”.
Al respecto, el análisis explicó que “probablemente, esto haya sido causado por la vuelta atrás de la cuarentena en algunas áreas, durante la primera quincena" del mes pasado.
En cuanto a las perspectivas de la industria para los próximos meses, la consultora evaluó que “siguen siendo negativas”.
“Las menores restricciones a la circulación y a la actividad manufacturera permitirán eventualmente alcanzar niveles productivos similares a los observados antes de la crisis sanitaria, pero las condiciones macroeconómicas y sociales atentan contra un cambio de tendencia que permita salir del estancamiento de los últimos dos años y entrar en una fase de crecimiento sostenido”, planteó.
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Rubros En julio, el sector de Metálicas Básicas fue el de peor performance, con una retracción del 20,7% interanual, y en siete meses sumó una merma de 30,7%. Entre las líneas, la mayor caída em julio se registró en la producción de aluminio (-43,5%), que suma el cuarto mes con desplomes mayores a 40% anual.
El rubro Alimentos, bebidas y tabaco verificó en julio una caída anual de 12,7%, mostrando un resultado por debajo del índice general por primera vez en los últimos seis meses.
“La contracción estuvo provocada principalmente por la baja que se registró en la producción de aceites (-21,8%) y en la elaboración de gaseosas (-12,2%)”, indicó.
Así, el sector acumuló en siete meses un descenso de 6,9% interanual.
El sector de Maquinaria y Equipo evidenció una retracción de 1,2% en julio muy por debajo de los guarismos observados entre febrero y junio, y “el diferencial de julio estuvo en la producción automotriz”
UIA La junta directiva de la Unión Industrial Argentina en la reunión mantenida este martes abordó el contexto de la actividad industrial y su evolución desde el inicio de la pandemia.
Las dificultades que atraviesan los diferentes sectores para sostener el empleo con caída de las ventas y retracción de la actividad, los problemas para acceder al mercado de divisas, las restricciones en materia de financiamiento destinado al sector y los problemas vinculados con la cadena de pagos fueron algunos de los temas analizados por los directivos de la central fabril.
Según una encuesta del Centro de Estudios de la UIA, un 32% de los establecimientos industriales se encontraba en julio produciendo al mismo nivel o con incrementos respecto a la pre-pandemia, mientras que un 6% continuaba con su producción paralizada y un 62% de la industria operaba con caídas mayores al 25%.
De acuerdo a las proyecciones de la entidad, la salida de la pandemia será heterogénea para la industria debido a la evolución de los patrones de consumo, la utilización de la capacidad instalada y la reactivación económica.
En este contexto, prevé que un sector de la industria podrá recomponer la situación a niveles normales, otras empresas recuperarán más lentamente su dinamismo y una parte de los establecimientos industriales sufrirán un impacto mayor.
“A raíz de este escenario, serán imprescindibles una serie de medidas que permitan sostener la producción y el empleo”, señaló.
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En sintonía, un análisis de Industriales Pymes Argentinos (IPA) afirmó que, en un contexto mundial de cierre de mercados, “será indudable la necesidad de fortalecer el mercado interno a partir de una nueva ley de Compre Nacional, la creación de una banca de desarrollo y el financiamiento a tasa subsidiada para pymes, como herramientas para salir de la crisis productiva, que dejó en el camino a 20.000 empresas en el transcurso del último año”.
En ese marco, sostuvo que el desarrollo de proveedores nacionales requerirá “organizar las fuerzas del trabajo y la producción, que puedan dar sustento político definitivo a un programa que contemple el fortalecimiento del entramado productivo nacional”.
“Sin dudas hay factores vinculados a la competitividad, fundamentalmente en el ámbito de la producción de bienes -más que de servicios-, y en particular de la industria sobre lo que habrá que trabajar”, afirmó.
En materia de destrucción de empresas y de empleo en el área pyme industrial, el Observatorio IPA distinguió “dos fenómenos bien diferentes lo acontecido durante el período de gobierno de 2015-2019 al período actual”.
“Si bien continuó la tendencia bajista en cuanto a la creación de empresas y destrucción de empleo, los sectores productores de bienes, principalmente la industria no es hoy el más castigado por la pandemia”, enfatizó.
Las estadísticas presentadas mostraron que, del total de pérdidas de empresas (19.968 en relación a junio 2019), un 75% corresponden a productores de servicios y sólo el 25% a productores de bienes. Dentro de este último grupo, se perdieron 2.000 industrias dedicadas a la producción manufacturera en el mismo período (equivalente al 10% del total de empresas cerradas en el último año).
MF / DS





