Un apagón dejó sin electricidad a gran parte de Brasil y Paraguay, y puso en crisis al gobiernode Luis Inácio Lula da Silva. Sus funcionarios explicaron que la falla se debió a un problemaclimático, pero la oposición aprovechó para apuntar contra el Gobierno y a la candidata oficialistapara las elecciones presidenciales de 2010.
El apagón comenzó en la noche del martes por una falla en Itaipú, la mayor plantahidroeléctrica del mundo, compartida por Brasil y Paraguay. El corte afectó a cerca de 70 millones de habitantes, en 18 de los 27 estadosbrasileños. La electricidad volvió por la mañana del miércoles con un servicio limitado. EnParaguay, el 80% de la población quedó a oscuras, pero sólo por 20 minutos.
Mientras no hubo energía, se reportaron asaltos en el sudeste de Brasil, dondese encuentran las ciudades más afectadas: Río de Janeiro y Sao Paulo. Las autoridades sacaron atodos los policías a la calle, para evitar una nueva guerra de narcos como la ocurrida hace un mes.
Los pasajeros del subterráneo tuvieron que salir de los vagones y caminar por las vías hacia las estaciones, ytambién hubo problemas con semáforos de las calles, ascensores, aeropuertos, restaurantes yhospitales. Muchos se quedaron sin conexión telefónica y sin agua.
El Gobierno esbozó una explicación que resultó poco creíble: "Lo que ocurrió fueron descargas atmosféricas, vientos y lluvias muy fuertes, en Itaberá; hubo unaconcentración de esos fenómenos atmosféricos, lo que provocó un cortocircuito y el sistema deprotección actuó desconectando las líneas de transmisión para que no ocurriese un accidente mayor",argumentó el Ministro de Energía, Edison Lobao.
Sin embargo, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil afirmó que "son mínimas" las chances de que el apagón hubiera sido provocado por un rayo.Además, medios estadounidenses sostenían que se trataba de un ataque de hackers o terroristas, algoque fue negado con énfasis por el Ministerio de Energía.
La oposición aprovecha el incidente para embestir contra el Gobierno: la Comisión deFiscalización y Control de la Cámara de Diputados convocó a declarar a Lobao, y se propone citartambién a Dilma Rousseff, actual jefa de Gabinete y candidata del oficialismo para las eleccionespresidenciales de 2010.
Rousseff ocupó el Ministerio de Energía durante el primer mandato de Lula, y días atrás criticóla gestión del gobierno anterior en la materia, a la vez que aseguró que el país no volvería asufrir apagones masivos como el ocurrido en 2001. "La oposición intentará usar el apagón electoralmente, pero las medidas adoptadashasta ahora garantizan que no se repetirá", la defendió la senadora Ideli Salvatti, según el diario La Nación.
"El apagón fue la cal para la sepultura de la candidatura de la ministra Dilma Rousseff. Ellavendía la imagen de técnica competente y ahora muestra que es incompetente en el área que tratabacomo su preferida", dijo el vocero del opositor Partido Demócrata (DEM), Ronaldo Caiado. Así, lasucesión de Lula podría quedar también a oscuras.




