La sede de la muestra son los talleres de Richelieu de París, donde la idea es demostrar que el calzado francés sigue reinando en todo el mundo y marcando el pulso de la moda.
El propio mercado es el francés, el más importante junto con los belgas. Ellos compran siete pares por año, según Jean-Pierre Renaudin, presidente de la Federación Gala de calzado.
La exposición abarca estilos desde la actualidad hasta 150 años de historia, con un total de 600 pares y se extenderá hasta este fin de semana.







