Un fantasma recorre Europa: el de la derecha y los conservadores, que vencieron a una izquierdatibia y a un socialismo endeble en las elecciones del Parlamento de la Unión Europea (UE), en mediode un gran escepticismo hacia el bloque regional y con una abstención de votantes nunca antesvista.
La derecha gobernante se impuso sin sorpresas en Alemania, Francia e Italia, y derrotó desde laoposición a la izquierda en el poder en España, Austria y Portugal, según resultados parciales.
Al término de cuatro días de comicios en los 27 países de la UE, la izquierda, minoritaria en uncontinente claramente dominado por los gobiernos conservadores, confirmó sus peores temores, conuna sonada derrota que podría acentuarse con los resultados de las elecciones británicas.
En el hemiciclo, compuesto de 736 escaños, el Partido Popular Europeo (PPE) obtuvo 267escaños por delante de los socialistas (159 escaños), conforme a los últimos resultados parciales divulgados por la Eurocámara en Bruselas.
En el Parlamento saliente, formado por 785 escaños, los conservadores tenían 288 y lossocialistas, 217. En tercer lugar, la alianza de demócratas y liberales recabó entre 81 escaños(100 en la anterior legislatura), seguidos por los Verdes, con 51 (43).
En estos comicios, marcados por la apatía del electorado descontento con la falta derespuestas de la UE a la crisis económica, la abstención batió un nuevo récord y subió hasta el 56,61%, según datosfacilitados por el Parlamento Europeo. En 2004, año de los últimos comicios al Parlamento Europeo,la abstención fue del 54,6%.
En Alemania, el mayor país de la UE, que dispone de 99 eurodiputados, losconservadores de la canciller Angela Merkel se impusieron con holgura a los socialdemócratas, enunos comicios considerados como una prueba de cara a las legislativas de otoño (boreal).
En otro gran país europeo, Francia, con 72 diputados, la derecha del presidente francés, Nicolas Sarkozy,también triunfó frente a una oposición muy fragmentada, con 27,89 de votos frente a 16% lossocialistas, empatados con los ecologistas de Daniel Cohn-Bendit, que dieron la sorpresa.
El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, único líder de un gran país europeo en presentarse como cabeza delista de su partido y salpicado de escándalos judiciales y sexuales , ganaría con un 35,6% de votos.
En España, el conservador Partido Popular, en la oposición, derrotó a los socialistasdel presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por 42,03% a 38,66% de sufragios, unavez escrutadas casi el 90% de las mesas electorales.
Los sondeos mostraban igualmente que la derecha se impondrá en Gran Bretaña donde los laboristas del debilitado primer ministro Gordon Brownsufrirían un nuevo revés después de la derrota en las municipales.
Una encuesta de la BBC apuntó que los laboristas quedarán relegados a una humillante tercera posición, con el 15% devotos, detrás de los conservadores (29%) y del partido eurófobo Ukip (17%).
En Portugal, el Partido Socialista del primer ministro, José Sócrates, perdióinesperadamente las elecciones frente al Partido Social-Demócrata (PSD, derecha, en la oposición).El partido conservador austríaco, en la oposición, también encabezó las elecciones, seguido de lossocialdemócratas en el poder, según resultados oficiales.
En Bulgaria, Hungría y Eslovenia la victoria iba a parar de igual forma a manos deconservadores. Grecia, Dinamarca, Suecia, Eslovaquia y Malta se perfilaban prácticamente como losúnicos países en votar mayoritariamente a la izquierda.
Según los analistas, los socialistas dejaron escapar durante la campaña una oportunidad deoro de capitalizar la lucha contra la crisis económica y erigirse como defensores del empleo y elbienestar social ante el liberalismo y los excesos del sistema financiero.
En cambio, la crisis y el desencanto con la Europa comunitaria que siente buena parte de laopinión pública benefició a algunos de los partidos antieuropeos más radicales.
Es el caso de la formación austriaca del euroescéptico Hans-Peter Martin, que obtuvo casi el18% de los votos, o del ultraderechista e islamófobo Partido de la Libertad en Holanda, que recabóel 17% de los sufragios.
Los euroescépticos del partido Verdaderos Finlandeses también dieron un salto importante enFinlandia con el 10% de los votos, según resultados parciales.
Fuente: AFP






