El presidente uruguayo José Mujica se reunió por primera vez este martes con las jerarquías delas Fuerzas Armadas, en un encuentro rodeado de expectativa por su pasado como jefe guerrillero en que se refirió,entre otros temas, a una mejora salarial para los militares. Pese a que Mujica, ex líder de laguerrilla tupamara, ha mantenido silencio sobre el contenido de su mensaje, reconoció "lapostergación salarial" en las fuerzas militares, según se pudo escuchar antes de que la prensafuera alejada. La cita se llevó a cabo en Durazno (a 180 km al norte de Montevideo).
Asimismo, la ministra de Vivienda, Graciela Muslera, dijo en declaraciones radiales que uno delos temas previstos era pedir a la oficialidad "apoyo" para la puesta en marcha de un plan deemergencia de vivienda. Por otra parte, se esperaba que en el encuentro, que tuvo lugar la BaseAérea N 2 de Santa Bernardina, en Durazno (centro), el mandatario diera "una señal" sobre supolítica de derechos humanos y dejara en claro que carece de espíritu de venganza pese a su pasado guerrillero.
De hecho, al investir a su ministro de Defensa el 2 de marzo, un día después de asumir la nuevamagistratura, Mujica envió un mensaje conciliador a las Fuerzas Armadas, al señalar que éstas "sonimprescindibles" para la construcción del país, en tanto instó "a no vivir de la nostalgia".Mujica, que colocó al ex tupamaro Luis Rosadilla al frente de la cartera de Defensa, dijo que "cadacual tendrá que cargar con su mochila, pero las mochilas no son ejercicio de saldar cuentas cuandohay que construir". El presidente, que desde 1972 -tras la derrota militar de la guerrilla- fuepreso político de la dictadura (1973-1985) hasta su liberación junto a otros compañeros en 1985 enel marco de una amnistía, se ha pronunciado a favor de liberar o remitir en arresto domiciliario a los "viejos"mayores de 70 años, entre ellos los condenados por violaciones a los derechos humanos.
Durante el pasado gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010), la justicia condenó a ocho exrepresores -alguno de ellos mayor de 70 años- y a los ex dictadores Juan Bordaberry (1973-1976), de81 años, y Gregorio Alvarez (1981-1985), de 84, por ese tipo de delitos. Los procesos y condenas sedieron en el marco de la Ley de Caducidad, que obliga a la Justicia a consultar al Poder Ejecutivoqué casos de violaciones a los derechos humanos pueden ser juzgados. La dictadura dejó 38desaparecidos en Uruguay, 182 en Argentina, ocho en Chile, dos en Paraguay y uno en Brasil, segúnla Comisión para la Paz creada en 2000.
Fuente: AFP








