Japón conmemoró el domingo su rendición en la Segunda Guerra Mundial sin la presencia de susministros en el controvertido santuario que honra la memoria de los 2,5 millones de soldadosjaponeses muertos en conflictos, entre ellos la de 14 criminales de guerra condenados por losAliados.
Por primera vez en un cuarto de siglo, ningún ministro asistió a la ceremonia en elsantuario de Yasukuni con motivo del 65 aniversario de la derrota japonesa. El primer ministroNaoto Kan y el emperador Akihito, cuyo padre se rindió a los Aliados en 1945, participaron en unaceremonia en Tokio, reafirmando que Japón jamás se lanzará a una guerra. "Durante la guerra, Japóninfligió daños y dolores significativos a muchos países, especialmente a los pueblos de los paísesde Asia", declaró Kan en la ceremonia.
"Lo lamento profundamente y expreso mis sinceras condolencias a las víctimas y a susfamilias", agregó. "Aquí recuerdo nuestra historia y espero ardientemente que las calamidades de laguerra no volverán jamás", dijo por su parte el emperador. Dirigentes políticos europeos deultraderecha, entre ellos Jean-Marie Le Pen, visitaron el sábado el santuario de Yasukuni.Interrogado al respecto, Le Pen declaró el jueves pasado que no tenía "complejo alguno".
"No me molesta honrar a los antiguos combatientes de un país adversario o ex enemigo. Elcriminal de guerra no es una especialidad de los vencidos. También los hay entre los vencedores",añadió, haciendo referencia a las bombas atómicas lanzadas por los estadounidenses sobre Hiroshimay Nagasaki en agosto de 1945.
Fuente: AFP









