Un escándalo con consecuencias políticas se desató en Bolivia, más precisamente en un burdel deLa Paz. Es que, luego de que la noticia se desparramara en tiempo récord, el superintendente deEmpresas de ese país, Marco Antonio Méndez, debió renunciar luego de descubrirse que era el gestor de una casa decitas que funcionaba ilegalmente atan solo unos pasos del palacio de gobierno.
"Fui víctima de una serie de ataques destinados a mellar mi honorabilidad personal y mi imagenen el ámbito profesional, aspectos que tuvieron como consecuencia una campaña mediática en mi contra", afirmó Méndez en una misiva que reprodujo el diario Los Tiempos.
El local fue clausurado por la alcaldía de La Paz porque funcionaba desde octubre sin laautorización correspondiente y sin cumplir las normas del municipio en cuanto a la ubicación de esetipo de locales. Además, según el matutino boliviano, en los panfletos que se repartían en el localaparecía el número de teléfono del ex funcionario.
En su defensa, Méndez aseguró que él es solo el propietario del inmueble donde está ubicado elpub “Van Gogh”, pero que el negocio no es de él porque el local se encuentra alquilado.Anunció además que tomará acciones legales contra las personas que dañaron su imagen.
Marco Antonio Méndez había asumido el cargo en el Gobierno hace apenas seis días. Luego deconocida su relación con el prostíbulo, tanto desde la oposición como desde el oficialismo recibiófuertes críticas.
Según la prensa local, "las muchachas del Van Gogh tienen una clientela no pocas vecesdestacada" debido a su proximidad con los palacios de gobierno y del congreso. Méndez intentó enprincipio negar ser propietario de ese negocio, pero la prensa local reprodujo una fotografía suyapublicada en octubre por un diario ilustrando una nota en la que anunciaba la inauguración y susplanes de expansión.







