Erigido hace más de un siglo, el Teatro Colón se constituye como uno de los íconos argentinos del arte, la música y la danza. A la altura de los grandes coliseos del mundo, es semillero de reconocidos artistas y uno de los más importantes por su tamaño, acústica y trayectoria.
Sin nada que envidiarle a la Scala de Milán, la Wiener Staatsoper, la Ópera Semper de Dresde y la Ópera de París, el Teatro Colón fue recientemente restaurado y modernizado a nivel tecnológico para recuperar el brillo original de una sala que acarrea más de 100 años de historia.
Es un punto muy apreciado por los turistas extranjeros, tanto por la fastuosidad de su decoración, como por la calidad de sus presentaciones y las características de su arquitectura.








