El presidente destituido de Honduras Manuel Zelaya regresa este domingo a su país, luego de quela Organización de Estados Americanos (OEA) suspendiera por unanimidad al país centroamericano, enmedio de una creciente tensión y amenazas de "baño de sangre".
Cuando se cumple una semana del golpe de Estado que destituyó del poder y expulsó del país aZelaya, miles de sus seguidores se preparaban para recibirlo con una marcha hacia elaeropuerto prevista a las 10H00 (16H00 GMT) del domingo. La OEA suspendió al país centroamericano el sábado por la noche en aplicación de lacarta democrática interamericana por su negativa a restablecer el orden constitucional, en laprimera medida de este tipo 47 años después de que lo hiciera con Cuba.
La suspensión de Honduras fue aprobada por unanimidad -excepto Honduras que no participó en la votación-durante una Asamblea General extraordinaria reunida en la sede de la OEA en Washington, enpresencia de Zelaya. La resolución insta además a los "Estados miembros de la OEA y lasorganizaciones internacionales a revisar sus relaciones con Honduras", lo que aísla aún más al régimen liderado por Roberto Micheletti.
Por su parte, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció esta madrugada que noacompañaría a Zelaya en su retorno a Honduras, según informó hoy el diario Clarín. La mandataria habló esta madrugada ante la comisión de la OEA y señaló: "Quierodecirle, Presidente Zelaya, que estoy aqui no sólo como Presidenta de Argentina sino como parte deuna generación que fue víctima de los golpes de Estado en Argentina".
La jefe de Estado sostuvo que la restitución de Zelaya "no va a ser un acto de justicia alpueblo de Honduras, sino la posibilidad de profundizar un aire diferente que se empezó a respiraren toda América".
Honduras vive "un régimen del terror que está vivo. Fueron seis días de represión que ha vividoel pueblo. El pueblo ha sufrido", afirmó Zelaya ante el pleno de la OEA. El mandatario hondureñodestituido reiteró que este domingo regresará a su país, pese a las recomendaciones de variospaíses de que retrase el viaje por razones de seguridad.
"Vuelvo porque se necesita que vuelva la paz", enfatizó. En Tegucigalpa, miles de personas, procedentes de todos los departamentos del país, se han idocongregando para pedir la restitución de Zelaya y darle la bienvenida pese a los bloqueos decarreteras que han impuesto los militares para impedirles el paso.
"Haremos resistencia hasta que llegue" el presidente, "el único en la historia que nos ha escuchado", declaró a la AFP Gerardo Mejía,uno de los líderes sociales. Zelaya se arriesga a ser detenido en cuanto ponga un pie en Honduras.La Fiscalía lo acusa de 18 delitos, entre ellos, el de traición a la patria.
El mandatario destituido anunció que regresaría a su país acompañado de "varios presidentes", alos que no identificó. "Nos vamos a presentar al aeropuerto internacional de Honduras enTegucigalpa con varios presidentes, varios miembros de comunidades internacionales (...)", dijo ala cadena de televisión Telesur. Sí se supo que el mandatario derrocado viajará finalmente con elsecretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
El ex embajador de Honduras ante la OEA, Carlos Sosa, anunció que el avión de Zelaya saldrá"hacia las 10H00 (14H00 GMT) de Washington hacia Honduras y llegará hacia las 15H00 (21H00 GMT)".El secretario general del organismo, el chileno José Miguel Insulza, que el viernes estuvo enHonduras, advirtió que la vuelta de Zelaya es "riesgosa". "Pienso que hay riesgos, por supuesto. Sime pregunta si será un regreso seguro, por supuesto que no", señaló.
Mientras la comunidad internacional ha cerrado filas en torno al presidente depuesto, la sociedad hondureña se encuentra polarizada y profundamente dividida. La IglesiaCatólica hondureña, a través de su cardenal Oscar Andrés Rodríguez, apoyó al gobierno de facto yrecomendó a Zelaya que no regrese para "evitar un baño de sangre".
"Sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida, hasta el día de hoy no ha muerto unsolo hondureño, por favor medite porque después sería demasiado tarde", instó el cardenal. Elpresidente elegido por el Congreso Nacional, Roberto Micheletti, ha dejado claro que Zelaya "nunca"será restituido en el poder y garantizó que el 29 de noviembre se realizarán las eleccionesgenerales previstas y el 27 de enero entregará el mando al vencedor.
De su lado, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, exigió a la OEA "actuar con firmeza" pararestituir de manera inmediata a Zelaya, tras considerar que la prolongación del golpe de Estadoafectará la estabilidad en Centroamérica.
Fuente: AFP.









