Por Enrique Szewach
Escribo estas líneas antes de ver el debut de la Argentina en el Mundial de fútbol. Lo hagoahora por dos razones: la exigencia horaria de mi editor y el hecho de evitar que el resultado delpartido, cualquiera fuere, influya en mi visión sobre lo que está pasando en la economía argentina.Y es que es muy fácil, en la foto de hoy, encontrar los datos favorables que resaltaría ante elbuen humor de un triunfo, o los desastres que me surgirían obvios, ante un mal resultado. Comodiría un amigo, puedo escribir para TN y para 6, 7, 8, al mismo tiempo y sin mentir.




