El presidente Javier Milei encontró un nuevo motivo para cruzar al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Aprovechó la reforma tributaria que avanza en Brasil para cuestionar su política fiscal y sentenció que "no existen los almuerzos gratis", en referencia al nuevo esquema impositivo que podría llevar la carga sobre el consumo al 31,3%.
Se trata de una publicación de la cuenta de Instagram Indignado, que Milei compartió y que mostraba una fotografía de Lula da Silva junto a la frase "Al menos no gobierna la derecha", en tono irónico.
"Así termina un Plan Platita (suba de impuestos) cuando no lo financiás con deuda (jodiendo a las generaciones futuras) o emitiendo dinero (jodiendo a los más vulnerables con inflación)... VLLC!", escribió el jefe de Estado argentino, junto a una imagen sobre el aumento proyectado de los tributos en Brasil.
En estos días, Milei confirmó que viajará a Madrid para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se realizará el 4 y 5 de noviembre y estará encabezada por el rey Felipe VI. Su presencia abre la posibilidad de un primer encuentro con Lula desde las elecciones brasileñas, en las que Bolsonaro, a quien Milei había respaldado públicamente, perdió frente al líder del Partido de los Trabajadores.
Su eventual cara a cara llegaría en un momento de fuerte tensión entre ambos gobiernos. Milei todavía no reconoció públicamente el triunfo de Lula y, en los últimos días, su administración quedó bajo cuestionamiento por la presunta ayuda para facilitar la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos.
Al llegar a la Argentina por Puerto Iguazú, el senador abordó un avión privado que, tras una escala en Ecuador, terminó en Miami.
Pero Brasil no será el único frente diplomático que podría cruzarse en la agenda del Presidente. En Madrid también estará Pedro Sánchez, jefe del Gobierno español y anfitrión político de la cumbre, a quien Milei calificó días atrás de "ladrón corrupto" durante su visita a España.
Por qué Brasil podría tener el IVA más alto del mundo
En contraste con la Argentina, que aplica un IVA nacional con una alícuota general del 21%, Brasil tiene un sistema tributario más fragmentado, con impuestos distribuidos entre el Gobierno federal, los 26 estados, el Distrito Federal y más de 5.500 municipios. Entre ellos estaban el PIS y el Cofins, de carácter federal; el IPI, que grava productos industrializados; el ICMS, administrado por los estados; y el ISS, que corresponde a los municipios.
Su reforma busca reemplazar ese esquema por un modelo de IVA dual, una modalidad que divide la recaudación entre dos niveles de gobierno. Por un lado, la CBS reemplazará principalmente al PIS y al Cofins, además de absorber buena parte de la tributación que hoy corresponde al IPI. Por el otro, el IBS ocupará el lugar del ICMS y el ISS, con una administración compartida.
A todo esto, la cifra del 31,3% surgió de la suma de dos componentes del nuevo sistema tributario brasileño: la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS), de competencia federal, y el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS), que estará bajo la órbita de estados y municipios. El dato se conoció el 28 de octubre, cuando el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) aprobó una alícuota de referencia del 11,3% para la CBS.
También se estima que el IBS tendrá una alícuota de entre el 19% y el 20%, lo que, sumado al componente federal, daría como resultado una carga combinada de entre el 30,3% y el 31,3%.
Si se alcanza el extremo superior de esa estimación, Brasil superaría a Hungría, que actualmente tiene una alícuota general del IVA del 27%, y quedaría por encima de países europeos como Dinamarca y Suecia, cuyas tasas se ubican en el 25%.
MV












