La incapacidad de un puñado de congresistas de Estados Unidos de ponerse de acuerdo antes del 2 de agosto sobre el límite de la deuda sería una prueba difícil para la economía mundial, que se vería amenazada por una crisis de magnitudes inciertas.
La incapacidad de un puñado de congresistas de Estados Unidos de ponerse de acuerdo antes del 2 de agosto sobre el límite de la deuda sería una prueba difícil para la economía mundial, que se vería amenazada por una crisis de magnitudes inciertas.
