Más allá de cómo impacten las elecciones, el suave rebote que está experimentando la economía todavía tiene sectores rezagados. Con fuerte empuje del campo y la construcción, así como también de algunos servicios, todavía hay rubros que esperan, como en 2016, un mayor salto para el segundo semestre. Se trata de ramas de la industria manufacturera y el comercio, que en definitiva esperan que se recupere el consumo.
Cambio. La economista del Estudio Bein explica que frente a instrumentos de ahorro que por primera vez en años presentan retornos positivos respecto de la inflación, el consumo interno ya no es el gran destino del ingreso que supo ser cuando los aumentos de precios eran considerablemente mayores. Pero para mucho del consumo –sobre todo de los ingresos medios a altos– las condiciones de atraso cambiario hacen más atractivo el consumo en el exterior. “También hay que tomar en cuenta que recién ahora a fines de la primera mitad estamos viendo el tramo final del efecto de los cambios que se vivieron en las estructuras de precios”, concluye Dal Poggeto.
Fichas. También hay una expectativa de que la minería “pueda revertir la caída gracias a acuerdos entre distintos actores y si bien la industria automotriz sufre por la mala performance de la región, los indicadores de mayores patentamientos podrían ser síntoma de una mejora relativa” de acuerdo a Guido Lorenzo, economista de ACM. Al analista también le preocupan sectores como el textil o la industria alimenticia (principalmente lácteos) los cuales parecen ser los perdedores del 2017.
Balance. En la primera mitad del año se sostuvieron los ganadores del 2016 en el agro y la construcción, con un leve retroceso en la intermediación financiera. Según datos del índice IGA de Orlando Ferreres y Asociados, el sector agropecuario creció 7,5% en mayo respecto del mismo mes del año pasado, mientras que la construcción creció 6,4%. Por otro lado, el mismo índice muestra una caída de 2,4% interanual para la rama financiera.







