Una vez más, el cine argentino tendrá una presencia destacada en la 64.ª edición del Festival Internacional de Cine de Gijón/Xixón (FICX), que se celebrará del 13 al 21 de noviembre en esa encantadora ciudad del norte de España. Lisandro Alonso, Lucía Seles, María Aparicio y María Sílvia Esteve aparecen entre los realizadores convocados por un certamen que ha construido buena parte de su prestigio alrededor del cine independiente, la experimentación formal y el descubrimiento de nuevos autores.
Alonso presentará La libertad doble, película que es secuela de su celebrada ópera prima, La libertad (2001), con la que acaba de ganar en premio a la Mjoe Dirección en el Festival de Valladolid, mientras que Seles desembarcará en el festival con tres películas: el desencanto 16, estrenada en el BAFICI y seleccionada para Esbilla, y asturias es jazz y bonus track desesperada, dos trabajos rodados en Asturias que tendrán su estreno mundial en los Pases Especiales, en colaboración con el encuentro literario POEX (Poesía en Xixón).
Por su parte, la directora cordobesa Aparicio participará con A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, distinguida en las Giornate degli Autori del Festival de Venecia e incluida en Crossroads, la sección que Gijón comparte con San Sebastián. “María ya presentó en Gijón Sobre las nubes y en la siguiente edición salió premiada con Las cosas indefinidas. Este año está triunfando con A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, una maravilla que será presentada por el crítico argentino Roger Koza, un gran aliado y cómplice de nuestro festival”, explica Alejandro Díaz Castaño, actual director del FICX.
Una de las actividades más relevantes será el foco dedicado a María Sílvia Esteve, cineasta argentina radicada en París, cuya obra explora la memoria familiar, los traumas personales y las posibilidades expresivas del archivo. Se proyectarán sus largometrajes Silvia y Mailin, junto con varios cortometrajes. El programa incluirá un encuentro con la realizadora el 20 de noviembre en LABoral Centro de Arte y Creación Industrial.
“Hay una conexión evidente entre Gijón y el cine argentino -dice Díaz Castaño-. Basovih Marinaro y Sofía Jallinsky compitieron en 2021 con Palestra. Cuando nos visitaron al año siguiente con Estertor y fueron aclamados como héroes por el público de nuestra ciudad cuando salieron a presentar la película. Pocas veces he visto algo así, sobre todo con cineastas tan jóvenes. También me sorprendió mucho el entusiasmo con el que nuestro público más joven acogió el año pasado el estreno en España de the bewilderment of chile, de Lucía Seles, cuyo cine también nos resulta de lo más estimulante”.
Cineasta realmente singular, Lucía Seles dice estar muy entusiasmada con volver a Gijón, donde se llevó el año pasado nada menos que el premio del publico: “Estoy muy agradecida al Festival de Gijón por su respeto y por su trato. Estoy muy contenta y orgullosa por mis videos el desencanto 16, asturias es jazz y bonus track desesperada porque, al igual que en mis videos gallega invernal, nocturnos de montevideo de mi misma y rezar como quería, hice absolutamente todo yo. Cuando viajo, cada vez grabo más -explica la prolífica directora argentina-. Debería dejar de hacerlo porque ya tengo una acumulación de material que me alcanzaría hasta morirme.Tengo una devoción total por Galicia, y me dio preocupación sentir también devoción por Asturias. Igual no me tendría que preocupar por todas las anti-devociones infinitas que siento por otras zonas”, remata.
La programación internacional reunirá películas de países como Corea del Sur, Francia, Alemania, Irán, China, Brasil y Kosovo. Sus principales competencias serán Albar, destinada al cine de autor, y Retueyos, orientada a las búsquedas formales y los realizadores emergentes. La sección oficial se completa con FICX Premiere y la Competencia Internacional de Cortometrajes. A ellas se suman Esbilla, Enfants Terribles, Generación Mutante, Crossroads, Pases Especiales y La Noche del Corto Español.
Entre los cineastas convocados aparecen Hong Sangsoo, Radu Jude, Jia Zhangke, Mohammad Rasoulof, Gregg Araki y Céline Sciamma. La inauguración estará a cargo de James Gray, con Paper Tiger. Negocios de familia, protagonizada por Adam Driver y Scarlett Johansson, mientras que Peter Farrelly clausurará el festival con Yo soy Rocky, sobre los esfuerzos de Sylvester Stallone para protagonizar el clásico de 1976
El festival entregará sus premios honoríficos al actor y director escocés Peter Mullan -Orphans (1998) y Las hermanas de la Magdalena (2002), ambas premiadas en el Festival de Venecia, y al cineasta mexicano Carlos Reygadas -Luz silenciosa, Post Tenebras Lux, las dos premiadas en Cannes-. También distinguirá a la directora española Belén Funes, ganadora del Goya por La hija de un ladrón, a la realizadora independiente francesa Caroline Deruas Peano y al cineasta y escritor español Javier Maqua, que recibirá un reconocimiento a su trayectoria.
Una historia de encuentros y complicidades
A.L.
La relación del cine argentino con el Festival de Gijón es larga y muy intensa. Y está cada vez más consolidada, como lo revelan las palabras del actual director del FICX, Alejandro Díaz Castaño.“Recuerdo muchas películas argentinas que pasaron por Gijón y dejaron huella”. El estudiante de Santiago Mitre, premiada en la edición de 2011, unos años antes de su merecidísimo éxito internacional. También descubrí gracias al festival a excelentes cineastas como Pablo Agüero, Celina Murga, Ezequiel Acuña o Lucrecia Martel cuando acudía como prensa acreditada”, cuenta Díaz Castaño.
“El cine argentino siempre ha estado muy presente en Gijón -subraya Díaz Castaño-. En la edición de 2003, Los rubios, de Albertina Carri, nos pareció la película del festival. Fue muy especial también que, ya en mi etapa como director, pudiésemos acoger la premiere mundial de Clorindo Testa de nuestro admirado Mariano Llinás, otra figura que nos parece indispensable para trazar el mapa del cine más revelador del presente. Y me hizo ilusión estrenar en España la película Medium, de Edgardo Cozarinsky, unos años antes de su fallecimiento. Un cineasta no muy conocido en España pero al que también admiramos mucho en Gijón. Gracias en buena parte a la labor de Fran Gayo pero también a la de Tito Rodríguez y del resto del equipo de programación, hemos podido disfrutar en los últimos años de obras muy importantes de Jonathan Perel, Javier van de Couter, Matías Piñeiro, Hernán Rosselli, Lola Arias o Santi Fillol. Es un vínculo realmente muy sólido”.









