La Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados realizó ayer una reunión convocada por legisladores opositores para analizar la situación de la prensa y los cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei. Participaron representantes de entidades periodísticas, trabajadores de prensa y referentes del sector.
La convocatoria surgió ante la falta de reuniones formales de la comisión, presidida por Carlos Montenegro. El vicepresidente primero, Nicolás Trotta, señaló que existen más de 100 proyectos pendientes de tratamiento. Entre los temas planteados estuvieron el cierre de la sala de periodistas de la Casa Rosada, la cancelación de acreditaciones, las restricciones de acceso, las denuncias contra Luciana Geuna e Ignacio Salerno, episodios de represión contra periodistas y fotógrafos y los ataques públicos del Presidente y otros funcionarios.
El director de PERFIL, Rodrigo Lloret, dividió su exposición en tres ejes: “la guerra de Milei contra Perfil”, “la mentira de la pauta pública” y las dificultades que atraviesan los periodistas para trabajar.
Al referirse al enfrentamiento con el Gobierno, Lloret recordó abril de 2024, cuando Noticias publicó una investigación de Juan Luis González sobre los perros del Presidente. Según relató, horas antes de la publicación Santiago Caputo se comunicó con el medio y advirtió: “lo vamos a tomar como una declaración de guerra”. La investigación finalmente salió y Milei volvió a cuestionar públicamente a PERFIL y a su fundador, Jorge Fontevecchia.
Lloret también puso el foco en la pauta oficial. Cuestionó que, pese a que el Gobierno sostiene que la eliminó, existen recursos destinados a publicidad a través de empresas estatales como YPF, Aerolíneas Argentinas y Banco Nación. “Hoy no podemos saber dónde va cada peso”, afirmó, y reclamó que el Congreso investigue el destino de esos fondos.
Durante el encuentro, Marcela Pagano aseguró que presentó 36 pedidos de tratamiento por agravios contra periodistas. “Cuando se discrimina desde el Gobierno, no hay un sesgo ideológico de derecha, de izquierda”, sostuvo.
También se recordó el asesinato de José Luis Cabezas. Sebastián Lacunza, periodista y representante de Reporteros Sin Fronteras, señaló que, salvo ese caso, no hubo otro asesinato de un periodista en la Argentina desde el retorno de la democracia.
En el cierre, Lloret cuestionó la naturalización de los ataques presidenciales contra los periodistas y sostuvo que los insultos y descalificaciones desde el poder se incorporaron a la comunicación cotidiana. “No podemos naturalizar los ataques contra los periodistas ni acostumbrarnos a que desde el poder se descalifique permanentemente a la prensa”, concluyó.





