Protagonistas•un ícono del cine francés

Juliette Binoche, detrás de la cámara: esta vez presidirá el jurado en el Festival de Cannes

La actriz trabajó con Godard, Haneke, Cronenberg, su expareja Leos Carax o Kieslowski, y además ganó un Oscar por su interpretación de Hana, en El Paciente Inglés. Básicamente, es una musa viviente del cine independiente de autor y también una estrella de Hollywood, Meca del cine a la que también enfrentó a partir de su compromiso político. La ola de acusaciones sobre la industria del espectáculo norteamericano, expresada en el #Me Too, la tuvo a ella exigiendo un cambio de paradigma en los tratos y maneras de producir cine. Juliette preside el jurado de la muestra que en Francia arranca el martes.

Juliette Binoche, detrás de la cámara: esta vez presidirá el jurado en el Festival de Cannes
19-10-2026 | 13:23

De alguna manera, el 78º Festival de Cannes, que se celebrará del 13 al 24 de mayo, será la plataforma ideal para que Francia celebre a una de sus grandes estrellas, Juliette Binoche. A la actriz francesa el talento y la identificación con el festival le sobran. Varias de las más de 70 películas en las que trabajó desfilaron por la Croisette, y en el año 2010 el jurado la reconoció como Mejor Actriz por su interpretación en Copia Certificada, de Abbas Kiarostami. Allí Binoche encarnó a una galerista sin nombre que se enamora del aclamado escritor James Miller, interpretado por William Shimell. Una “historia universal que mezcla el amor y el arte y sus apariencias engañosas”, recordó el festival después de anunciar su nombramiento como presidenta del jurado. Y la elogiaba con estas palabras:

“Juliette Binoche no busca el virtuosismo, prefiriendo confiar solo en la emoción y la verdad elusiva del momento. Sin duda, se siente alentada, como señaló Louis Malle después de Damage, por su romance con la cámara y su presencia e intensidad asombrosas”, como puede leerse en la página oficial del festival.

“Tengo muchas ganas de compartir estas experiencias con los miembros del Jurado y el público”, declaró la actriz al aceptar la invitación. En 1985, subí las Escaleras por primera vez con el entusiasmo y la incertidumbre de una joven actriz; nunca imaginé que regresaría 40 años después como presidenta honoraria del Jurado. Agradezco el privilegio, la responsabilidad y la absoluta necesidad de humildad”, confesó.

Ocupar uno de los tronos del cine es de alguna manera atraer atención y focos. Los críticos, periodistas, especialistas y amantes del cine activan así una retrospectiva coral, que permite repasar y resaltar carreras. Una especie de homenaje de media trayectoria. Se reconoce lo hecho, pero se exige plena vitalidad para visualizar, ponderar, descubrir, arriesgar. Una decisión en Cannes puede disparar una carrera y tener consecuencias en toda una temporada de premios y, por supuesto, en carreras enteras. Baste recordar que el año pasado el jurado, presidido por Greta Gerwig, condecoró a Anora, de Sean Baker. Así, quien era un director amado por un nicho (amplio, activo, pero nicho en fin), terminó convirtiéndose en el protagonista de la edición de los Oscar de este año. No fue la primera vez ni será la última: la ampliación de la Academia del cine norteamericana trae aparejada una consecuencia ineludible: ahora el criterio de Cannes y de la Academia norteamericana se parecen bastante.

De todos modos, Binoche era una mimada por casi todas las academias desde antes que se diera la mencionada ecuanimidad. La actriz trabajó con Godard, Haneke, Cronenberg, su expareja Leos Carax o Kieslowski y además se ganó un Oscar por su interpretación de Hana, en El Paciente Inglés. Básicamente, una musa del cine independiente de autor y una estrella de Hollywood. Depende la época o la película.

No sería serio destacar que casi toda su filmografía es de excelencia, porque sería apelar a criterios meramente subjetivos. Pero, realmente, la sensación es que se está ante una actriz que, por lo menos, fue exigida por algunos de los directores más exquisitos de la industria. Muy joven, en 1993, su trabajo en Tres colores: Azul, de Krzysztof Kieslowski, la daba a conocer como una actriz versátil, capaz de componer complejidades como las mejores. El Oscar que le otorgan en 1997 la lanza a la fama, pero su perfil, alejado del epicentro de la farándula, siempre fue el de una artista, más preocupada por actuar que por cosechar elogios. De hecho, otro síntoma del aspecto centrado de su carrera, es la conciencia política con la que ha decidido expresarse públicamente. La ola de acusaciones al interior de la industria del espectáculo norteamericano, conocido como #Me Too, que reverberó en otros rincones del mundo, al punto de generar la exigencia de un cambio de paradigma en los tratos y maneras de producir, la llevó a testificar en una comisión parlamentaria sobre la violencia de género en la cultura.

En una entrevista otorgada al diario francés Libération, en abril del año pasado, la actriz habló sobre los castings desnuda, “comentarios sexistas” e intentos de abuso de realizadores o agentes que tuvo que padecer sobre todo en las décadas del 80 y 90.

“Estoy aliviada de ver y escuchar los testimonios de mujeres y hombres que se atreven a exponer los abusos que ellas y ellos han sufrido”, comentaba.

Y agregaba: “Todas esas heridas provocan rabia, pero nunca ganas de frenar”.

Sus compromisos de gran alcance recuerdan a los de Olivia de Havilland, recordada por desafiar la omnipotencia de los estudios estadounidenses, narra sobre esta cuestión el sitio del Festival. Esta leyenda de Hollywood fue presidenta del jurado del Festival de Cannes en 1965, cediendo el testigo por primera vez a otra mujer, también leyenda de Cinecittà, Sophia Loren, hace 60 años. Como en una larga y hermosa línea familiar, la presidencia de Juliette Binoche en el Festival de este año celebra y reúne a las estrellas del pasado.

Binoche es además una de las pocas actrices que han ganado un premio de interpretación en los tres grandes festivales de cine: Cannes, Venecia y Berlín, lo que ya le da de por sí al jurado un peso que se llevará casi tantos focos como las películas de la selección oficial, una de las cuales se llevará dentro de un par de semanas la cotizada Palma de Oro.

Binoche no estará sola. La acompañarán la actriz Halle Berry, los directores Hong Sang-soo Carlos Reygadas, la periodista y escritora Leïla Slimani (quien es la coautora, junto con el director de teatro Thomas Jolly, de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París en 2024), el actor Jeremy Strong, la directora Payal Kapadia, la actriz Alba Rohrwacher y el director Dieudo Hamadi.

Este año el Festival tiene un par de propuestas que van a dar que hablar. En otro reconocimiento al oficio de la actuación por parte del Festival, Robert de Niro va a recibir una Palma de Oro honorífica. Además, fuera de concurso de la última entrega de la saga Misión Imposible, lo cual seguramente va a generar una gala llena de figuras. La ceremonia de apertura, el 13 de mayo, va a ser presentada por Laurent Lafitte y Mylène Farmer.

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