•La nominacin de "6,7,8"

Los Kirchner ya no saben qué comprar

A sus hoteles y casas en la Patagonia, el matrimonio presidencial ha sumado un "sello" habitualmente polémico. Les falta un Oscar para Flor Peña.

24-08-2026 | 11:10

Tienen 2 hoteles en la Patagonia. Tenían unas 20 casas, aunque se dice que vendieron varias paraemprolijar su declaración jurada. Sí, definitivamente, Nestor y Kristina son compradores compulsivos. Pero, evidentemente, ya no saben más en qué gastársela-sobre todo desde que se los cuestionó por haber comprado dólares en un momento quizás inoportunode la economía mundial-, por lo que salieron a comprar APTRA.

Parece increíble, pero es así: la pareja presidencial es la nueva propietaria de la Asociación de Periodistas de la Televisión y la RadiofoníaArgentina. De otro modo, no se explica que ese macabro engendro televisivo llamado "678" esténominado al premio Martín Fierro como Mejor Programa Periodístico. Compitiendo por la estatuilla del gauchito contra "La Cornisa"de Majul, el renovado "CQC" y el ciclo de Filmus "Presidentes Latinoamericanos", el programa másobsecuente de la pantalla vernácula ha llegado a un lugar impensado: que alguien -no, no alguien,sino muchos y, encima, presuntos especialistas- lo consideren un buen programa periodístico.

Arriemos por un momento las banderas políticas. Intentemos olvidar, aunque cueste, que "678"es el bastión mediático K por excelencia, la nave insignia de la flota de la tele oficialista. Dehecho, en un esfuerzo descomunal, imaginémoslo inclusive como un programa opositor, donde Baronesalga a denunciar las fortunas gastadas por Kris en botox y carteras de diseñador o donde SandraRusso presente un informe especial que confirme que lo de la carótida de Nestor era sólo unapantalla para ocultar una cirugía de implante peneano.

Aún imaginándose a "678" en las antípodas ideológicas de su posición actual, el programa siguesiendo irremediablemente malo. Los panelistas, impuestos como reconocidos e importantes formadoresde opinión, se pisan entre sí en forma continua, convirtiendo al set en un gallinero digno de lasradios alternativas de fines de los '90. Por momentos, parecen la barra de la vieja "Polémica en elbar" de Sofovich, sólo que con menos onda que un renglón (sí, hasta los borrachines sofovichianos,con Guillermo Nimo a la cabeza, eran más entretenidos). La estética del programa llama a la nostalgia, pues recuerda aquellos cándidos noticieros a través de los cualesseguimos las alternativas del mundial '78 o de la Guerra de Malvinas. Como un sandwich comprado enuna estación de servicio, "678" se esfuerza por ser fresco, pero no deja de ser un esperpento anacrónico, al borde de lo rancio.

Que APTRA considere a "678" un candidato digno de competir con las preguntascasi incisivas de Majul, con las soberbias entrevistas de Filmus o con el el desparpajo de lashuestes de Ernestina sólo puede explicarse de una manera: los K compraron la nominación. O pusieron a Guillermo Moreno a presidir el jurado de losMartín Fierro.

Para este año, deberían ir pensando en producir una película protagonizada por Florencia Peña.En esta misma línea, quizás hasta nos hagamos acreedores de otro Oscar. O por lo menos de una nominación.

* Escritor y periodista, autor de "Hablalo con mi abogado"

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