Veinte años y dos hijos después de convertirse en una de las figuras emblemáticas de la“era de las supermodelos”, su belleza parece intacta, casi detenida en el tiempo. Tantoque su rostro y su cuerpo siguen siendo requeridos para poblar páginas de revistas a través deproducciones en las que se muestra semidesnuda, aun cuando está a un paso de cumplir los 40.
“Nunca pensé que soy demasiado grande para hacer algo así”, disparó esta semana laalemana Claudia Schiffer al ser consultada sobre la reciente campaña que hizo para las nuevasfragancias de la firma Dolce&Gabbana, donde se muestra sumamente sensual y sin ropa alguna.
Y aclaró: “Soy feliz haciéndolo. Quizá si tuviera 60 o 70, entonces sí podría dejar defotografiar desnuda, aunque también supongo que depende de quien me pida que lo haga”.
Antes y después. Reza la leyenda que fue descubierta en una disco de Düsseldorf,cuando tenía 17 años y ninguna intención de convertirse en modelo. Corría el año 1987 y bastaronunas pocas semanas para que se hiciera su primera tapa en la revista Elle, casi por diversión yconvencida de que ese trabajo la podría ayudarla a mantenerse mientras continuaba con sus estudiosen la facultad de Derecho. Pero con su metro ochenta de altura, su figura delgada pero con curvas yese “aire” a Brigitte Bardot, su destino se vio marcado para siempre.
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