Quién es el conde belga que sedujo a Canosa

El ex novio de Awada, la futura mujer de Macri, en pareja con la conductora. Nobleza y riqueza.

09-10-2026 | 13:54

A Bruno Laurent Philippe Barbier (44) no le gustan las excentricidades. Nunca posó con autos delujo ni se jactó de sus viajes por el mundo o de su fortuna. El empresario belga hace un culto delperfil bajo: sobrio y elegante, se define como un romántico del viejo estilo. Cuando una mujer loimpacta, la invita a cenar a la luz de las velas. Barbier, un hombre calvo, alto y delgado quesuele asistir a galas benéficas y reuniones sociales vestido de smoking, es miembro de una de lasfamilias más ricas de Bélgica, dueña de una fortuna que se calcula en los 373 millones de euros.Pero sus millones, sus vínculos con la nobleza (tiene el título de conde) y sus empresas no lohicieron famoso. En la Argentina se hizo conocido por dos mujeres hermosas. Por su ex, Juliana Awada (35), la futura esposa deMacri de quien se separó este verano, y por su nueva novia: la conductora y periodista VivianaCanosa (40).

“Si fuera por Bruno, todo lo que le está pasando quedaría en secreto”, revela unode sus allegados. Un dato parecería darle la razón: el romance del millonario con Canosa se inicióel 18 de agosto –cuando fueron presentados en un restaurante por el relacionista públicoGerard Confalonieri–, pero se hizo público dos meses después.

El jueves 21, en la cena que organizó Valeria Mazza en el Palacio Duhau Park Haytt abeneficio del Pabellón Pediátrico del Hospital Austral, al millonario y a la conductora de “Losprofesionales de siempre” se los vio juntos. Cuando a ella, que lucía un vestido con ungran escote, le preguntaron si estaban de novios, se ruborizó y respondió con una sonrisa. Lollamativo es que en esa misma cena estaba la ex de Barbier, Juliana Awada, y su novio Mauricio Macri.

El empresario radicado en la Argentina (vive en Barrio Parque) se había separado de laempresaria textil en el verano del 2010, tras diez años de convivencia. Fruto de ese amor nacióValentina, que hoy tiene siete años y a veces acompaña a su padre cuando viaja en su avión privadohacia Europa. Este año se fueron de vacaciones a Suiza. Hasta que conoció a su nuevo amor, Barbierse mostraba cabizbajo y dolido.

La nota completa, en la última edición de la Revista Noticias.

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