Sobrevivieron a varias tormentas y superaron con inquebrantable amor cuanto obstáculo seinterpuso en su camino. Vencieron la tan mentada “comezón del séptimo año” que terminócon grandes historias de amor y, siempre juntos, continuaron mostrándose unidos ante la inocentemirada de sus dos grandes pilares, Facundo (9) y Abril (3).
Carlos Calvo (55) y Carina Galucci (37) surcaron con admirable entereza los momentos másdifíciles de la enfermedad del actor, y una vez superada esa dura etapa llegó el tiempo del relax yel disfrute total que tantas veces habían postergado y debían disfrutar libremente. Y fueprecisamente en esa fase de casi perfecta armonía que algo se rompió, y comenzó a desdibujarse laimagen de felicidad. No hubo excusas, ni explicaciones. Un simple “nuestro matrimonio está encrisis”, por parte de Carina bastó para explicar lo que ni ellos mismos podíancomprender.
Sin embargo, aseguran los amigos, el diálogo entre ambos jamás se cortó y las charlas setransformaron en una cotidiana costumbre. Incluso él la habría acompañado durante su recienteoperación de apendicitis.
Ante el compromiso de instalarse en Mar del Plata para interpretar la obra Taxi 2, junto a Fabián Gianola, Flavia Palmiero, Daniela Cardone, Dalma Maradona, MartínSlipka y Mario Alarcón, en el teatro Güemes, Calvo apeló a su mejor recurso. Y, quizá por aquellode la memoria emotiva, volvióa alquilar la casa en la que la pareja vivió hace más de tres años los felices momentosprevios a la llegada de Abril.
Sin planes para el futuro y con la sola intención de mantener intacta la tranquilafelicidad de los chicos, el 31 de diciembre, Carina, acompañada por su familia, viajó aMar del Plata para recibir todos juntos al Año Nuevo.
Coinciden quienes bien conocen a Calvo que una gran sonrisa y su característica mueca decomplicidad, volvió a adueñarse de su rostro, borrando toda huella de preocupación. Carina y Carlín estarían atravesando una nueva etapa de prueba.
La nota completa, en la última edición de la Revista Caras .






