- Surgió casi accidentalmente. Yo había estudiado en Bellas Artes en Buenos Aires, peronunca había tenido contacto ni con la animación ni con el comic. Yo hacía publicidad. Cuando tenía28 años me fui a vivir a España y conseguí trabajo en un estudio gracias a una amiga que trabajabaahí. Fue como una prueba, porque no tenía ni idea de animación. Empecé pintando los decorados, losfondos de las películas, lo que antes era la escenografía y ahora, con el 3D, es desarrollo visual.Hice varios largometrajes ahí, como Asterix, y algunas series de televisión. En el 95 me llamaronde Disney. Habían visto mi porfolio y estaban muy interesados. Así que me fui a Estados Unidos, atrabajar en Disney, donde sigo aún hoy.
- ¿Cómo viviste el paso del dibujo manual al de computadora?
- Me costó. Hasta que comenzó la era digital toda la escenografía se hacía con pincel. Y yofui el último pintor de Disney que pasó a trabajar en la computadora... Me habían dado la opción desubirme al nuevo barco cuando quisiera, así que aproveché hasta el último: Fantasía 2000, Laslocuras del emperador, Vacas vaqueras... todas esas seguí trabajando con el modo tradicional,aunque ya había empezado el trabajo digital.
- ¿En qué pensás cuando hay que darle un toque especial a la escenografía de laanimación?
- En buscar un estímulo de acuerdo a la historia que se está por contar. Primero se decideel tratamiento de esa historia, de cada escena, algo que decide el director. A veces se busca darleun escenario realista, otras veces menos realista. El estilo de Campanita se busca básicamentedescribir la naturaleza, pero con un toque más de fantasía, algo que se logra exagerando loscolores, por ejemplo. Todo depende no sólo de la historia, el decorado acompaña a las escenas yvarían la luz, las sombras y los colores dependiendo si la escena es dramática o cómica. Lo quehago y busco hacer es en función de lo que pasa en cada momento con los personajes.
- Imagino lo que provoca entre tus allegados el hecho de saber que tu mano está detrás deesas mágicas animaciones que ven en el cine...
- Sí (risas). Uno piensa que lo niños son los primeros en fascinarse y querer saberlo todo.Pero los grandes también se fascinan. Mis amigos de Luján, cada vez que se enteran que está porsalir una de las películas, quieren saber todo, están pendientes, me preguntan, me piden cositas...La animación crea cierta expectativa.
* Redactora de Perfil.com




