Ajustar un ciclo a las necesidades del medio teniendo a su disposición sólomedia hora de programa llevaron a Héctor Larrea a pensar algo conciso, algo fácil de recordar. Algo como Rapidísimo . "Me interesaba por la idea. Hay que tratar de que las cosas sean breves paratratar de que el oyente no se vaya", dice ahora el hombre que selló para siempre un formato de magazineradial.
El proyecto nació en 1967 y se paseó por El Mundo,Continental y Rivadavia hasta quedar clavado, con otro nombre y figuras, en radio Nacional. Larrea recuerda esos inicios: " Había que ponerse más en el lugar del oyente, y yo como era oyente y masivo,como un hombre de condición muy modesta, sabía en aquel momento cómo pensaba la gente, hablabamucho de radio aunque yo no trabajara".
Héctor Larrea probablemente pase a la historia como uno de los hombres másdestacados del medio pero también como el gran animador, junto a Jorge "Cacho" Fontana. De hecho, éste último es considerado por el propio Larrea como unafigura "importantísima" y necesaria cuando la radio se desorientó en la década del '50: "Empieza a tomar fuerza la televisión. Le saca un elemento muy importante que erael horario nocturno donde la radio había hecho base. Se dieron cuenta que el horario ya no era deellos y no lo iban a tener nunca más, entonces no sabían qué hacer". Incluso hoy, medio siglodespués, a una docena de programadores les cuesta pensar ciclos para esta franja: hayconversaciones con oyentes atribulados, hay música y casi se ignora a losinformativos.
"Fontana le ofrece a la radio una idea originalísima", explica Larrea, que lotoma de referente. "Yo no podía dejar de escucharlo, yo todavía no escuchaba la radio, yo me iba aBragado y me llevaba la radio para escuchar el Fontana Show . El tono, el ritmo de Fontana, el nivel, notas muy escuetas, muy originales. Fontana fueabsoluta novedad, respetaba la música entera (es decir, pasaba los temas completos) y ponía muybuenas voces de mujer: le enseñó el nuevo camino a la radio".
Es imposible hablar de este conductor sin antes pasar por Fontana. Si hasta el propio Larreavuelve sobre su historia para referirse al conductor de Odol Pregunta. Cuenta la leyenda que "Cacho" tenía entre sus principales auspiciantesa Terrabussi, la empresa de galletitas, que un buen día decidió que debía aumentarlela tarifa conciente de que el Fontana Show era el programa más escuchado de la mañana. Y lo que dice también estaleyenda es que Fontana decidió entonces cambiar, de golpe y porrazo, a su auspicio. La propuesta deaumento fue un viernes y Bagley, competencia directa de Terrabusi, desembarcó el lunes: " L os avisadores hacían cola, él no ponía dos productos del mismo género. No poníados marcas de vino", dice Larrea.
La radio "pavota". Son diversos los motivos (rating, vértigo, todo pasa, nada queda) quellevaron a la radio a sembrar en sus programaciones una misma idea: la de confundir el show con elexceso de entretenimiento. Nadie reclama, claro, ofrecer solemnidad pero sí contener - al menos unpoco - la risotada fácil. Algo de eso, parece decir Larrea sobre la radio hoy: "Hay demasiadapavotería. El sábado a la noche es atroz". Sugerimos Canciones son Amores, con Nora Perlé, por radio Mitre, como un espacio bien armado. "Nora está haciendo un programa musical de la gran puta,va en todos los géneros. Ella es ella, parece que no cumpliera años esa chica pero la radio estámuy pelotuda. Hay radios que boludean mucho".
Y vuelve sobre un vicio que caló hondo en la audiencia. "A ver la consigna de hoy: ¿Quéjuguete tenías cuando eras chico? Todo el programa, no laburan para la gente, la gente labura paraellos. Y se llenan con eso y da resultados porque tampoco se propone otra cosa. El oyente no hacemás que repetir lo que escuchó veinte minutos antes, depende lo que la radio quiere como empresa.Vos no podés nivelar para abajo, con lo más elemental, si el oyente es importante vamos a nivelarpara arriba". Una vuelta nacional, de lunes a viernes, de 9 a 12 por la radio pública (AM 870).
(*) de la redacción dePerfil.com




