Hace rato que Lorena Ceriscioli prefirió abrir el abanico profesional y, en vez de empecinarse en luchar contra la edad, saltó ágilmente de la pasarela a tierra más firme. “Ponerme a la par de una nena de 18 me parecía ridículo y no me hacía bien, no lo disfrutaba más”, confiesa. Ahora está al frente de la agencia de modelos Lo Management y la escuela Lo School y empezó el año en Punta del Este acompañando a su “team”. Con orgullo, recalca que el plus de su emprendimiento es trabajar fuertemente la autoestima de sus chicas, “para mostrarles cuánto pueden hacer, además de lo que ellas consideran que pueden”.





