¿Para qué sirve ganar un Oscar?

Además de una tenue alegría y una estatuilla que vale un puñado de dólares, qué beneficio nos trae.

24-08-2026 | 08:18

Luego de la espera interminable y después de unos festejos poco-resonantes (cómo debería ser,porque esto no es la Copa del Mundo), la pregunta que surge es qué 'beneficios' nos da el Oscar, aparte de una alegría muy tenue y de unaestatuilla que vale un puñado de dólares.

¿Significa mayor calidad ganar un premio de la Academia de Estados Unidos que recibir ungalardón del festival de Berlín (como aquel que ganó El otro de Ariel Rotter hace poquitos años)?Es probable que no. Lo que hay es un mayor reconocimiento (o fama) internacional porque la entregade los Óscares, con sus escenografías millonarias y sus caras bonitas, es transmitida a todo elmundo.

Pero la fama es un rédito que seguramente quede sólo en manos de El secreto de sus ojos. Lapelícula ahora podrá acceder con más facilidad a otros mercados de exhibición ya que tanto acá como enla China es más fácil vender a la gente un film como "¡El ganador del Oscar!".

La cuestión es la siguiente: si el Oscar de anoche (por la forma en que está organizado) fue unpremio al cine argentino más que a la película de Juan José Campanella, ¿qué repercusión tiene el Oscar sobre nuestrocine o nuestra industria?

Apostamos a que no abrirá más puertas a los directores nacionales en los mercados de financiación.Campanella podrá hacer más episodios de Dr. House o la Ley y el Orden y quizásreciba algunos dólares en sus próximas películas. Pero será difícil que los estadounidenses porarte de magia ahora decidan invertir en filmes de Lucrecia Martel, Mariano Llinás, Lisandro Alonso oEzequiel Acuña o arriesgarse con las ideas de uno de esos locos-lindos egresados de nuestrasescuelas de cine.

Hollywood sale al extranjero para comprar ideas para remakes o encontrar locaciones baratas, no viaja a fomentar los talentos nacionales. Podría, con suerte, sumar a Darín, a Francella o a Villamil al fondo de algún reparto, peroninguno de los tres aceptaría.

¿Y las repercusiones en otros mercados de financiación? Son muy livianas. Los productores de cualquier lugar del mundo suelen fijarse másen los festivales o en sus premiaciones locales (dependiendo de sus intenciones).

En este sentido, deberíamos haber festejado hace un tiempo. Deberíamos haber celebrado cuando Elsecreto de sus ojos estuvo entre las más nominadas a los premios Goya y también valía un buenbrindis los premios recibidos a Mejor Película Hispanoamericana y a Mejor Actriz Revelación(Villamil). ¿Por qué? Porque las distinciones en España tienen el potencial para profundizar una relación de largo plazo.

Una parte significativa de la producción argentina recibe financiación de España (incluso Elsecreto de sus ojos) y entre ambas cinematografías hay un interesante intercambio de actores,profesionales y locaciones que se condice con una historia cultural común (y que se extiende, encierta medida, a la televisión). Y muchas de las películas argentinas logran estrenarse enEspaña.

Por eso tal vez sea significativo que el Oscar lo hayamos recibido de manos de Pedro Almodóvar.El director español convocó en varias oportunidades a nuestra Cecilia Roth y a Darío Grandinetti, yen los últimos años ha apoyado la trayectoria de la gran Lucrecia Martel (aplaudida por la críticade todo el mundo en la primera década del siglo XXI).

Así que, ¿sirve de algo este nuevo Oscar para la película de Campanella y para el cine argentinoen general? Sólo si alienta a los españoles (y a quien quiera invertir o verlo) a seguir creyendo en nuestro cine.

(*) Especial para Perfil.com. Periodista, autor de Frenecine.

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