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Susana se reencontró con el "Corcho" Rodríguez

Fue en el cumpleaños del "Negro" Oscar González Oro. Galería de personajes y las salida "de soltera" de la diva.

23-08-2026 | 17:23

A veces, las fiestas de cumpleaños sirven para volver a juntar a amigos en común que, poresas cosas que tiene la vida, en algún momento se convirtieron en rivales, en enemigos o,simplemente, en ex parejas...

Precisamente esto fue lo que pasó durante la celebración del cumpleaños del locutor mendocino Oscar González Oro, quien el pasado viernes 16 decidió tirar la casa por la ventana parafestejar sus 58 años con una fiesta que realizó en el exclusivo restaurante Rosa Negra dela paquetísima localidad bonaerense de Martínez, al norte del Gran Buenos Aires.

Allí, dos de los más de 150 invitados que se acercaron a saludar al conductor del exitoso cicloradial “El oro y el moro”, que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por AM 710 Radio10, dieron lugar al “gran encuentro del año”:

Susana Giménez y su ex, Jorge “Corcho” Rodríguez se vieron las caras porprimera vez en público, después de mucho tiempo. Algo que, según confesaron amigos encomún de Su y Rodríguez, no le cayó para nada bien a Verónica Lozano, actual de Jorge y madre de su hija, lapequeña Antonia Rodríguez, que nació el 2 de junio de este año.

Impecable y estrictamente puntual como es su costumbre, Rodríguez fue de los primeros invitadosen llegar al restó, luciendo una impecable campera de cuero color negro que resaltaba su prominentebarba y su pelo largo y lacio. A su lado, Verónica Lozano, la simpática conductora de "AM"(Telefe), no desentonó ya que sorprendió con una exclusiva campera a puro glamour, con tachas, deRoberto Cavalli.

Pocos minutos después de la entrada triunfal del "casi matrimonio" Lozano-Rodríguez se produjola entrada triunfal de la diva de los teléfonos, Susana Giménez, quien llegó acompañada de suprodcutora general, Inés Hernández, y con un look que no tuvo nada que envidiarle al del resto delas invitadas.

Pese a advertir la presencia de su ex y de Lozano delante de sus ojos y en el medio del caminohacia su mesa, Su no tuvo más remedio que hacer de tripas corazón y, con su estilo canchero yarrabalero, tomó aire, levantó la cabeza, dibujó la mejor de sus sonrisas en su rostro y encaró a la feliz pareja de papis.

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