Por primera vez desde su internación, Charly García volvió a subirse a un escenario. Elrecital arrancó cerca de las 18 con "Demoliendo hoteles", de "Piano Bar" y el segundotema, con un García lento en movimientos y vestido con saco oscuro y corbata, ejecutado en elteclado blanco, fue "Promesas sobre el bidet", para seguir con "No me dejan salir". A mitad de lapresentación, el músico le llamó la atención a un grupo de seguidores que se avalanzó sobre lasvallas y provocó su desplazamiento. "Tranquilos que nosotros vamos a seguir rockeando", dijo elintérprete, para dar paso al tramo final del mini-show con "Cerca de la revolución", "Influencia" y"No voy en tren".
Al costado del escenario, montado en la plaza frente a la Basílica de Luján, se ubicaron PalitoOrtega y sus hijas Rosario y Julieta. Precisamente esta últimoa dialogó con Perfil.com y manifestó que "Charly está muy contento pero al principio del show loví muy nervioso". Y fue así prque recién en la mitad del show se animó a dar unos pasosde baile. Otro que también se mostró muy contento por el concierto que Fabian Von Quintiero quiendijo: "Ahí lo ven a Charly, está vivito y coleando". También estuvo presente su "amiga-novia"Mercedes, la mujer que últimamente acompaña en todas sus salidas a Charly.
El encuentro culminó con García interpretando junto a Kiushe Hayashida en guitarra y coros,Tonio Silva Peña en batería, Carlos González en bajo, y Quintiero en teclados y bajo, su particularversión del Himno Nacional. Posteriormente tanto Charly como Palito fueron llevandos casi en elaire por los guardaespaldas para introducirlos dentro de la camioneta que los había llevado hastaLuján.
Carlos Alberto García Moreno había dado su última presentación en el bar mendocino Cacano, enmedio de una gira por Mendoza y San Juan, el 7 de junio de 2008. Por los destrozos que provocó en el hotel, y por otros incidentes, f ue internado dos días después en terapia intensiva. El 1 de agosto del mismo año, el músico fue trasladado a una clínica neuropsiquiátrica porteñay, a fines de octubre, Ramón "Palito" Ortega lo recibió en su quinta de Luján




