•Dursima editorial del Washington Post

Alvaro Uribe, jaqueado por un escándalo de espionaje

Otrora niño mimado de la administración Bush, en Estados Unidos han comenzado a criticarlo en los medios y hasta los republicanos desconfían de él. Los motivos.

08-10-2026 | 21:11

Si bien mantuvo hasta hace poco un apoyo masivo en Colombia por haber modificado el mapa deviolencia y por algunas victorias parciales contra las guerrillas de la FARC, no todo brilla ya enel gobierno de Alvaro Uribe. Debido a algunas maniobras que han salido a la luz, prestigiosospolíticos y medios extranjeros -especialmente de Estados Unidos y de Europa- han comenzado a darle la espalda.

El reconocido matutino Washington Post, por ejemplo, publicó ayer domingo unanota de media página donde directamente relaciona al gobierno de Uribe con la palabra“escándalo”. El diario hace mención a una investigación donde han aparecido detallesque revelan que el servicio de inteligencia DAS de Colombia ha estado espiando a jueces de la Suprema Corte, políticos opositores y algunosperiodistas, y que comprometen a tres de los asesores directos de Uribe y varios oficiales de inteligencia.

Estas sospechadas irregularidades se suman a las denuncias que se hicieran hace unos díastambién contra ambos hijos de Uribe, a quienes el Congreso investiga por supuestas maniobras de enriquecimiento gracias a las influencias de su padre, quelevantaron una polvareda enorme en los medios de Colombia.

Otros medios, como el semanario “The Economist” en una reciente edición, handicho que el gobierno de Uribe se encamina hacia “la autocracia”, rodeado de “abusos y escándalos”.

Pero hay algo que es telón de fondo y asimismo el punto central: la relación de Colombia con Estados Unidos está pasando por un delicado momento.Los ojos que tan bien veían a Uribe, llámese George Bush, ya no están en la Casa Blanca. Y Obama,su sucesor, podría cortar parte del paquete de ayuda de seis mil millones de dólares (en operacionesmilitares y en la lucha contra los carteles) si se confirmaran las supuestas prácticas fuera de laley en Colombia.

Según un ex embajador norteamericano entrevistado por el Washington Post, “hay unasituación de tensión nerviosa con el gobierno de Uribe, la cual no sólo afectaría al gobiernode la administración de Obama, sino también al Congreso”, ya que, según el funcionario, “ni los republicanos se sentirían confortables con estas acusaciones”.

Sin duda alguna, uno de los discípulos congraciados en Sudamérica de la política de GeorgeBush ha comenzado a sentirse por primera vez olvidado y distanciado. Pese a que durante mucho tiempo ha tenido un inmenso apoyopopular y una excelente imagen en el país del norte, muchas de sus supuestas glorias en la batallacontra la guerrilla y el orden público en Colombia ahora se ven jaqueadas y desmitificadas poralgunos excesos y por los cambios políticos en Washington.

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