•Diario Perfil - El Observador

Ingrid Betancourt, de heroína a villana

Un libro del ex marido de la colombiana la pinta como una mujer entregada a un misticismo exacerbado, ambiciosa y sumamente egoísta.

08-10-2026 | 16:30

Qui’hubo Juanqui?”, se limitó a decirle Ingrid Betancourt a su marido,mientras le daba dos palmaditas desangeladas en una mejilla.

Las fotos tomadas ese 2 de julio de 2008, cuando regresó a Bogotá después de permanecer 6 años,4 meses y 9 días secuestrada en la selva por los guerrilleros de la FARC, son un dramáticotestimonio del estupor que sobrecogió en ese momento a Juan Carlos Lecompte.

“Había imaginado todas las hipótesis, menos ésa”, admite, todavía conmovido, a pesarde los 18 meses transcurridos desde entonces.

Ese gesto frío lo traumatizó a tal punto que decidió utilizar esa foto para ilustrar la portadade un libro demoledor que salió el jueves en París: Ingrid et moi, une liberté douce amère, quepodría traducirse como Ingrid y yo, una libertad agridulce.

Sus sorpresas no concluyeron con ese saludo. En el discurso que pronunció pocos minutos despuésen el aeropuerto, Ingrid Betancourt agradeció a Dios, al presidente colombiano Alvaro Uribe, a sumadre y a cada miembro de su familia, a su ex marido, al comando que la rescató de la selva, aFrancia y el presidente Nicolas Sarkozy (tiene la doble ciudadanía), a los comités de apoyo…A todos, menos a su marido, que durante esos años había consagrado su vida a movilizar la opiniónpública mundial.

Vea la notacompleta en la edición impresa del diario PERFIL

También en Perfil