Mientras el senado italiano iniciaba este lunes una carrera contra el reloj para revertir sueutanasia, Eluana Englaro, la italiana que llevaba 17 años en estado vegetativo, murió hoy al surtir el efecto buscado la decisión desus familiares de interrumpir su alimentación, autorizada por un fallo judicial inapelable que elgobierno de Silvio Berlusconi intentaba vetar.
"Sí, nos abandonó", confirmó el padre de la paciente, que luchó durante añospor lograr que no se la alimentara más, antes de agregar solamente que ahora quería estar solo.
En medio de fuertes manifestaciones a favor y en contra del proyecto, los senadores italianos habían comenzado hoy a debatir una ley que prohibiera la eutanasia, en una de laspáginas más controvertidas de la vida parlamentaria italiana por las consecuencias políticas,morales y jurídicas del caso.
Detrás del proyecto se encolumnaban también la influyente Iglesia católica italiana y el mismoVaticano, que tras hacerse público el fallecimiento de la mujer pidió "que Dios perdone" a los responsables de su muerte.
Debido a la amplia mayoría con que cuentan en las dos cámaras del Parlamento, los conservadores confiaban en poder concretar su objetivo de "salvar" a Eluana, al que laoposición intentaba enfrentar con más de mil enmiendas y tachando la ley de inconstitucional por oponerse a una sentencia inapelable.
Tal como estableciera el protocolo de la magistrara que autorizó el procedimiento, los médicoshabían retirado el viernes la sonda que alimentaba e hidrataba a Eluana en el asilo de Udine dondeestaba internada, y sólo le administraban sedantes para evitar los dolores. Así y todo, creían que lamujer moriría en un plazo de dos semanas.
Para Berlusconi, quien el viernes había presentado un decreto para "salvar" a Eluanafinalmente vetado por anticonstitucional, se trataba de impedir que lo acusaran de "omisiónde socorro o asistencia a una persona en peligro" y de cumplir, según él, la voluntad de la mayoríade los italianos.
En un sondeo del Corriere della Sera, no obstante, el 47% de los participantes se mostró a favorde mantener la alimentación y otro 47% en contra, mientras el 6% no opinó.
Fuente: AFP.




