La familia real holandesa inició este lunes sus vacaciones de verano en la localidad italiana de Tavarnelle, cercana a Florencia, una lugar ponderado por su belleza y tranquilidad, entre bosques y colinas en La Toscana.
La reina Beatriz junto a Guillermo y Máxima acompañados por sus hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariana, posaron para la prensa internacionales en fotos distendidas donde la propia Beatriz hizo las veces de fotógrafa. El descanso se produce a tres días de haber participado de la boda de Alberto de Mónaco.








