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Barack Obama sigue esquivando a Cristina Kirchner

La imagen de la Presidenta con la mano en el aire en la cumbre del G-20 es una metáfora de algo inocultable. Cómo ve EE.UU. al gobierno argentino.

22-08-2026 | 09:11

La imagen de Cristina Kirchner con su mano suspendida en el aire mientrasBarack Obama seguía de largo para saludar al primer ministro de Canadá, Stephen Harper, en laCumbre del G-20 en Londres, terminó representando la más clara metáfora de lo que, a esta altura,se ha vuelto algo inocultable: la administración de los Estados Unidos no tiene ninguna intención de mantener un encuentrodirecto con el gobierno argentino.

Por lo menos, eso es lo que acaba de confirmarse esta semana, luego de la reunión que mantuvieron el martesHillary Clinton y Jorge Taiana en el Departamento de Estado. La tan mentada entrevista de losjefes de la diplomacia estadounidense y argentina había sido ampliamente anticipada por losfuncionarios del Palacio San Martín como el momento oportuno, aseguraban los hombres de Taiana,para ponerle día y hora a la cita entre Cristina y Obama. Pero esa confirmación nunca llegó y la Presidenta sigue con su mano tendida pero flotandoen el aire.

A una semana de la trascendental Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, que marcará elinicio de una nueva agenda entre Estados Unidos y Latinoamérica, Argentina no forma parte de los interlocutores privilegiados para llevar adelantelas negociaciones entre Washington y la región. Es, en cambio, Brasil un actor clave en eseimportante “reset” que Obama y Hillary impulsan para América Latina, hasta el punto defomentar un nuevo lugar para Cuba.

Para dar cuenta del letargo de Argentina, algunos funcionarios norteamericanos mencionan quefue precisamente este país el elegido para celebrar la última reunión de la Cumbre de las Américas,pero recuerdan que en la Cumbre de Mar del Plata de 2005 Estados Unidos no tuvo una muy buenarecepción en suelo argentino. Es cierto que muchas cosas han cambiado desde entonces en Washington:Obama no es George Bush. Pero en la Casa Rosada siguen mandando los Kirchner y esedato no escapa a los norteamericanos que ahora buscan una nueva agenda para la región.

El “oso” de Obama a Cristina en Londres también reflejó un aspecto no menor enlas delicadas artes de la diplomacia y el protocolo: la presidenta argentina supuso que elmandatario de Estados Unidos la iba a distinguir con su saludo entre los 20 líderes más importantesde todo el mundo, y por eso entregó su diestra, a la vista de todos. Pero Cristina nunca se percatóque desde hace algún tiempo su papel en el escenario internacional ha dejado de ser el de unaprotagonista. Por eso quedó dibujando una pirueta en el aire. Y a la vista de todos.

(*) Editor de Internacionales del Diario Perfil

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