•Asesinato en El Salvador

Christian Poveda, un documentalista comprometido e independiente

23-08-2026 | 10:31

PARIS.- El fotoperiodista y cineasta Christian Poveda, asesinado en El Salvador, era un"humanista comprometido" e independiente que buscaba la verdad en sus investigaciones, muchas deellas en América Latina.

Poveda, de 54 años, apareció muerto de varios disparos al norte de San Salvador. Este fotógrafoy autor independiente de documentales, especializado en Latinoamérica, firmó en algunas de las másprestigiosas publicaciones, como El País, L'Observer, New York Times, Paris Match, Stern o TimeMagazine. El anuncio de su muerte causó una "conmoción" entre los periodistas, que le rendíanhomenaje este jueves.

Hijo de republicanos españoles refugiados en Francia, Christian Poveda comenzó su carrera defotógrafo en 1977 cubriendo la guerra del Frente Polisario en el Sáhara Occidental. Le siguieronreportajes en Cuba, otros sobre el conflicto entre Irak e Irán, la guerrilla en El Salvador o elfin de la dictadura militar en Argentina.

En 1981, el fotógrafo se pasó a la cámara de vídeo para realizar el primero de los 16documentales que firmó hasta "La Vida Loca", un largometraje de 90 minutos sobre una pandilla en ElSalvador. Esta película, la primera destinada específicamente al cine, se estrena el 30 deseptiembre.

El documentalista no soltó nunca su cámara fotográfica, con la que hizo reportajes sobre SenderoLuminoso en Perú, la caída de Ferdinand Marcos en Filipinas, o las corridas de toros.

Fue reportero de Sipa Press (1982-1987) y Keystone (1987-1988). Sus fotoseran distribuidas por la Agencia Vu. Christian Poveda "tenía convicciones humanistas. Estabaprofundamente comprometido", pero trabajaba sin ideas preconcebidas, sin tomar partido por nadie,afirmó el jueves a la AFP Alain Mingam, fotoperiodista y amigo suyo desde hace tiempo.

"Era un periodista de proximidad. Se infiltraba en un tema, no quería quedarse en la superficiede las cosas", contó. Para Hervé Chabalier, director general de la agencia Capa, "era un fotógrafomuy bueno, un verdadero periodista que nunca renunciaba, uno de los que van hasta el final de suhistoria".

Un equipo de Capa irá a El Salvador, añadió Chabalier. "Quiero saber absolutamente lo que pasó.Los periodistas merecen que uno se interese por la manera en la que mueren, sobre todo losaguerridos como éste. Murió por la información, para servir a su oficio, para servir a losciudadanos que necesitan periódicos e imágenes".

Para Alain Genestar, antiguo jefe de Paris-Match, Poveda era "el ejemplo del fotógrafo que seimplica a fondo en sus historias, que crea una cercanía con el tema". Instalado desde hace cuatroaños en El Salvador, Poveda "no estaba particularmente inquieto", aseguró Mingam, que habló con élla víspera de su muerte. Los jóvenes que habían sido filmados "adoraron la película" y los jefesenemigos recurrieron a él para que ejerciera de eventual mediador.

"La Vida Loca", un documental exento de maniqueísmo, humaniza a los jóvenes sin angelizarlos.Escenas de entierros y de consumo de crack se entrecruzan con los cumpleaños, las comidas en lacárcel, las sesiones de tatuajes. Había tardado dos años en ser aceptado por la pandilla.

Fuente: AFP

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