QUITO.- Una violenta sublevación de policías ecuatorianos desatada el jueves dejó al menos dos muertos, tras tener al país en vilo en una jornada en la que el presidente Rafael Correa fue rescatado pormilitares de un hospital donde estaba retenido. Correa calificó el levantamiento como "golpe de Estado" y recibió el respaldo unánime de la comunidad internacional,incluyendo a la ONU, la OEA y la UNASUR, además de Estados Unidos y de distintos gobiernoslatinoamericanos.
"Hoy el presidente no ha claudicado como hicieron otros cobardes", dijo Correa alser recibido como un héroe ante una multitud congregada frente al Palacio de Gobierno, tras surescate armado, aludiendo a su negativa a negociar con los policías que lo retuvieron durante unasdoce horas."Jamás aceptamos negociar nada bajo presión, nada. Por el diálogo todo", afirmóCorrea, que más temprano les había dicho a sus captores: "O salgo como presidente de una nación digna o salgo como un cadáver".
El levantamiento de los policías se inició el jueves por la mañana con la toma de varios cuarteles en Quito, Guayaquil (oeste) y Cuenca (sur), enprotesta por una ley que recorta ciertos beneficios económicos a miembros de los cuerpos depolicía, entre otros empleados estatales. El presidente acudió a uno de los cuarteles en Quito ahablar con los policías y a decirles que no cedería ante sus presiones.
"Señores si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana, mátenlo sitienen poder, mátenlo si tienen valor en vez de estar en la muchedumbre cobardementeescondidos", exclamó Correa al realizar un gesto dramático: se aflojó la corbata y sedesabotonó el cuello de la camisa.
Los sublevados atacaron al mandatario y a su comitiva a la salida del cuartel con golpes y gases lacrimógenos, por lo que Correa tuvo que ser ingresado en camillaen un hospital policial aledaño, donde fue cercado por los policías.
Luego, policías rebeldes ocuparon el Parlamento, y militares de la Fuerza Aérea bloquearonla pista del aeropuerto de Quito.
"Dos policías murieron luego de ser trasladados al hospital de su institución",dijo el portavoz de la Cruz Roja, Fernando Gandarillas, en referencia al operativo que permitiórescatar a Correa de su reclusión en el hospital, y añadió que otras 37 personas resultaron heridas a causa de los disparos entre fuerzasleales y uniformados rebeldes. El número de civiles heridos suma varias decenas a esacifra.
Correa aseguró que los policías sublevados planeaban asesinarlo, y agradeció en particular al Grupo de Operaciones Especialesde la Policía (GOE), "que se portó muy leal y resguardó las instalaciones del hospital policial" . "Si no, esa horda de salvajes que querían matar, que querían sangre, hubieran entrado alhospital a buscar al presidente y probablemente no estaría contando lo que estoy diciendo en estosmomentos porque ya hubiera pasado a mejor vida", señaló el mandatario en el Palacio deGobierno.
También anunció que destituirá a los policías que tomaron parte de la sublevación, y dijo que noderogará la ley que motivó el amotinamiento. Estos "supuestos policías nacionales avergüenzan a la institución policial, tendrán que salir delas filas policiales", afirmó.
En este contexto, el comandante de la Policía nacional, general Freddy Martínez, renunció a sucargo, indicó a la AFP un portavoz policial que requirió el anonimato.
La Organizaciónde Estados Americanos (OEA) celebró un encuentro en Washington en el que el secretario general dela organización, José Miguel Insulza, calificó a la crisis ecuatoriana de "tentativa de golpe deEstado".Los gobiernos de Estados Unidos, Brasil, Venezuela, Cuba, México, Colombia, Chile, España y laUnión Europea, entre otros, condenaron a los rebeldes. Perú y Colombia cerraron sus fronteras conEcuador.
"Es un día muy triste, se ha derramado sangre ecuatoriana, sangre de hermanos y eso esimperdonable, no habrá perdón ni olvido para los pocos que se rebelaron y atacaron a su comandanteen jefe, balearon a sus conciudadanos, la historia los juzgará. Ahora adelante, a seguir adelantecon nuestra revolución ciudadana, que no la para nada ni nadie, hasta la victoria siempre", dijoCorrea.






