La revista Semana es uno de los medios más influyentes de Colombia y dedica en su último número una nota a Cristina Fernández de Kirchner, presentándola como "la Presidenta Bótox". La publicación ha sido crítica hasta del presidente Uribe, oponiéndose a la posibilidad de un tercermandato pese a su enorme imagen positiva. A continuación reproducimos la nota colombiana dedicada aCFK:
Aunque de dientes para afuera siempre ha asegurado que no pretende imitara Eva Perón, Cristina Fernández de Kirchner solía hincharse de orgullo cuando la comparaban con lamítica heroína de los 'descamisados' de Argentina. Pero lo que comenzó siendo un elogio se hatransformado en un ataque feroz. La jefe de Estado no sólo recuerda al ícono por su peronismo y porsus discursos populistas: sus detractores la ven como una mala copia, pues al igual que a la famosaesposa de Juan Domingo Perón, a Cristina le gusta predicar acerca de la pobreza vestida con lujososatuendos.
"La diferencia es que para muchos lo de Evita tenía un significado ideológico, buscabarestregarles en la cara a los más ricos que viniendo de abajo podía vestir como ellos. En cambio aCristina simplemente le fascinan las marcas", explicó a SEMANA Juan Cruz Sanz, periodista políticodel diario Perfil, que ha sido crítico del gobierno. Con él coinciden varios analistas, quienes laven como una mujer distante a quien en el fondo le interesa más el poder que el pueblo. A laKirchner no debe caerle nada en gracia que la llamen la 'Evita Botox', en alusión a lostratamientos que se habría hecho para lucir más joven y bella a sus 57 años.
Hace unas semanas, con motivo de su visita a México para participar en la Cumbre delGrupo de Río, corresponsales argentinos en el país azteca sacaron a la luz detalles de susexigencias de diva que superaban las de estrellas como Madonna en sus giras. El lujoso Hotel GrandVelas All Suites & Spa Resort, en la Riviera Maya, tuvo que destinar un mayor número deempleados dedicados exclusivamente a complacer sus deseos. Obsesiva con su figura la mandatariapidió que su suite presidencial de 280 metros cuadrados con piscina propia, estuviera equipada conuna máquina para trotar, una cama de masajes, una alfombra especial para hacer yoga y hastasupervisó el tipo de luz del baño. Constantemente pedía toda clase de quesos dietéticos, fruta atemperatura ambiente, leche descremada fría y caliente y un menú light, que paradójicamenteacompañaba con chocolates que tenían que abundar en su cuarto. Según los medios, el costo de suscaprichos podría superar los 110.000 dólares, pues esa habría sido la cifra de su cuenta duranteuna cumbre de Naciones Unidas en Nueva York. Afirman, además, que en su equipaje no pueden faltarlas cajas de agua mineral marca Nestlé, la única que toma, y que se siente más cómoda si leproporcionan sábanas de hilo egipcio para su buen descanso.
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