Un día después del atentado que dejó 35 muertos y 180 heridos, el presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, consideró que el terrorismo es hoy día la mayor “amenaza” en su país y ordenó “liquidar” a los responsables de la masacre en el aeropuerto de Domodedovo.
Es un “ataque terrorista bien planeado para matar a la mayor cantidad de gente posible” y se lamentó por esta tragedia. En agosto del año 2004, Domodedovo había sido el blanco elegido por terroristas chechenos: una bomba detonada por una separatista terminó la vida de 90 personas.
Una de las líneas de investigación apunta ahora a una mujer kamikaze y a su cómplice como responsables del ataque en el aeropuerto.






