Entre las noticias más destacadas que publican los diarios más influyentes de todo el mundo seprodujo hoy una muy negativa coincidencia para nuestro país. Se trata de la coexistencia de laspalabras “Argentina” y “nazi”, intercaladas en dos informaciones querefuerzan en la opinión pública internacional aquella vieja asociación que une desde el fin de la Segunda Guerra Mundial a la Argentinacon las huestes de Adolf Hitler.
La primera revelación, que llegó a la tapa del “The New York Times”, y tuvo unimportante despliegue en el británico “The Times”, el español “El País”, elfrancés “Le Monde” , por citar tan sólo a algunos medios, se refiere a la muerte delcriminal nazi Aribert Heim, conocido como Doctor Muerte. Hoy se supo que falleció en el Cairo en 1992 luego de haber sido buscado incansablemente en laPatagonia. Sin ir más lejos, representantes del Centro Simón Wiesenthal estuvieron en Bariloche el28 de noviembre pasado siguiendo el rastro de Heim en la Argentina
Este médico que militó en el nacionalsocialismo desde sus orígenes, utilizó los conocimientos dela ciencia para sus experimentos macabros en los que buscaba comprobar cuánto tardaba en morir unser humano luego de aplicarle inyecciones intracardiacas de fenol, agua o petróleo. Fue acusado dehaber terminado en dos meses con la vida de 300 judíos en los campos de concentración del TercerReich.
La segunda noticia, que también fue destacada en la prensa internacional, tiene que ver conRichard Williamson, el impresentable obispo ultraconservador que negó el Holocausto desde La Reja, atan sólo 50 kilómetros de Buenos Aires. En esa ciudad de Moreno, donde el británico dirige desdehace cinco años el único seminario lefebvrista que se dicta en América latina, Williamson le dijoel 21 de enero pasado a un canal de televisión sueco que “nadie murió en una cámara degas” durante el nazismo.
En un comienzo, el Papa no condenó esas declaraciones pero tuvieron que llover críticas desde supropio país para que hoy se conozca que el alemán Benedicto XVI exigió una retractación de“manera inequívoca y pública” de Williamson para que pudiera seguir representando alVaticano en la Argentina.
En el preciso momento que las organizaciones judías advierten sobre un rebrote antisemita en laArgentina, estos dos hechos llegan para confirmar que, lamentablemente, el nazismo sigue siendonoticia en este país.
(*) editor de Internacionales de DIARIO PERFIL




